¿Euskerizar Osasuna?
Publicado el 10/10/2018 a las 11:12
Que Osasuna es un blasón que ha representado a Navarra durante casi un siglo por toda España (y un poco por el extranjero) dando perfecta imagen de la rasmia, la bizarría y la fe incansable en la consecución de los objetivos que nos han definido a los navarros es ampliamente asumido por todos nosotros. La letra de su himno dice “De tu blusa y tu bandera, fuerte y rojo es el color, como el roble montañés y el vino de la Ribera, vibra en ti Navarra entera en donde quiera que estés”, “Roble montañés y vino de la Ribera… vibra Navarra entera”... Es decir, Osasuna abarca a todos los de nuestra foral tierra. Y parecía verdad: alineaciones con seis o más chavales salidos de la cantera, sin miedo a “realesmadrides o barcelonas”, dando siempre el callo tanto en primera como en tercera. Y siempre con dignidad y con lealtad a lo suyo y a los suyos. Pero, a la luz de nuestros días, es algo del pasado. A la rasmia y a la fe les ha sustituido el abandono, a la bizarría el temor y la cobardía, a los valores raciales que representa Osasuna otros “valores” importados de fuera e introducidos con astucia y cálculo por ladinos que usan a subalternos aborregados para conseguir sus fines. ¡Ah! Y sin olvidar el pasotismo que infecta a los navarros de hoy que huyen de comprometerse y de complicarse la vida.
En estas estábamos cuando el presidente de Osasuna, Luis Sabalza -próximamente ‘Koldo Sabaltza jauna’-, para evitar que los machotes de Indar Gorri le compliquen su mala gestión, ha claudicado a las presiones que sobre él y el Club ejercen los talibanes del euskera y ha decretado euskerizar Osasuna por medio de ocurrencias que llaman mucho la atención de los navarros del común (como es mi caso: osasunista, fui socio durante muchos años, amo a mi tierra y a sus emblemas, y les soy absolutamente leal). He aquí algunas decisiones conocidas (si hay alguna oculta, convendría que saliese a la luz), bobas, parciales e irrisorias: contratar en su Departamento de Comunicación a un periodista como responsable de las comunicaciones en euskera -evidentemente, como comunicará solo con el 13% de los navarros, supongo que le pagarán el 13% del salario estipulado-; establecer en los últimos estatutos que primará la contratación entre sus empleados de personas que hablen vascuence -Osasuna deberá prescindir del 87% de nuestros convecinos, que no son euskeraparlantes, a la hora de contratar operarios-; y la guinda: ¡Osasuna pondrá a disposición de sus jugadores cursos gratuitos de vascuence! Es de traca. Teniendo en cuenta que en el primer equipo hay catorce jugadores no navarros, la memez se explica por sí misma. Ya veo a Aridane llegar a su Canarias natal saludando con un “kaixo”, a Fran Mérida de visita navideña a su familia catalana deleitándoles con un “zorionak eta urte berri on”, al burgalés Sergio Herrera pidiendo un vino en un bar de Miranda de Ebro “gorria, mesedez”... En fin, ¿se pueden cometer más sandeces, disparates y estupideces seguidas? Bueno, viendo el percal de los opresores y de los presionados… cabe que sí pueda suceder.
Decirle al señor Sabalza que si tiene problemas con un colectivo reducido y extremado de aficionados, apechugue con ellos. Pero que no jeringue a la inmensa mayoría de osasunistas, civilizados y cabales, con su falta de arrojo. Y tenga muy presente la letra del himno del Club que malpreside: “como el roble montañés y el vino de la Ribera”… Que actúe como cualquier sangüesino que se viste por los pies: denuncie el acuerdo al que llegó con AEK y desde Osasuna opóngase a este tsunami de “paneuskadismo” que con su misil euskera intenta ahogarnos. Rectifique, échele arrojo y atrévase. Me asalta una euskoduda final: ¿euskosauna meterá más goles y sacará más puntos con euskopases, euskorregates y euskotxutes? Es que provocan un cachondeo incontenible…
Pablo Uriz Urzainqui