La 'ecozona' municipal, el vertedero de Sangüesa
Publicado el 08/09/2018 a las 09:21
Las autoridades municipales de Sangüesa (Ayuntamiento o Mancomunidad) acordaron pomposamente poner en marcha en la ciudad una “ecozona”, supongo yo que porque “vende” bien, no porque sea necesaria. Los que nos dedicamos al campo o tenemos huerto sabemos de qué forma controlar los restos vegetales de nuestras fincas, como también saben hacerlo quienes tienen fincas de recreo o jardines en sus chalets. No ha habido en Sangüesa, por tanto, una demanda social de un vertedero vegetal, pero se ha hecho: se trataba de recoger y convertir los residuos de jardines, césped y podas de arbolado urbano en biomasa y,visto así, está bien: parabienes y aplausos en este paseíllo del festejo.
Los problemas y pitos vienen a la hora de pasar de las palabras prometedoras a los hechos: resultados prácticos y positivos, ninguno. Y se puede comprobar y verlo, ¡y olerlo! Suban por la C/San Francisco Javier y, debajo del puente de la variante, giren a la izquierda. A 150 metros tienen la “ecozona” o, mejor dicho, el vertedero. Si el planteamiento carecía de realismo y de viabilidad económica, el lugar elegido evidencia, además, la ineptitud de quienes lo idearon. El Ayuntamiento coloca un vertedero en zona urbana en la misma entrada a la ciudad de la Cañada Real de los Roncaleses, en el terreno del que fue nuestro campo de fútbol, el del F.C. Sangüesa de Mendía y Marzá, el de “El Jolgorio” y “El Ciclón”, etc, y para más menosprecio, colindando con el hotel de referencia de la ciudad, el Hotel Yamaguchi. ¡Qué imagen!
Pero, lo que es peor, ¡qué insalubridad está acarreando! Porque, además de estar en un lugar tan comprometido e impropio, carece de control alguno: ni siquiera una humilde cerca lo delimita y el usuario, civismo aparte, tiene barra libre para arrojar allí, de día y de noche, restos vegetales …y cuanto le moleste en casa. Hace ya muchos meses que se van echando y echando cada día más cantidad de despojos y nadie los trata ni los retira; crece el montón y hoy esa “ecozona” (permítanme que la nombre con ironía), se ha convertido en una montaña de basuras alarmante, absolutamente insalubre para nosotros, nociva para el medio ambiente, criadero infesto de roedores y hasta peligrosa, por ejemplo, por riesgo de incendio.
¡Es de absoluta y urgente necesidad eliminarlo de ahí ya! Y, de continuar con ese “servicio”, trasladarlo de forma inmediata a otro lugar. El término municipal de Sangüesa, quiero recordar, supera los 65 km2 y,por fortuna, dispone de abundantes suelos rústicos públicos: Mongallés, Uñesa, El Sasillo, Cascajos, el Paco Ugasti,el Boyeral…términos todos a una distancia de entre 2 y 4 kilómetros del límite urbano y que, con un sencillo cerramiento y puerta de control, podrían ser depositarios de los restos vegetales que de manera natural -por descomposición, compostaje o quema controlada- o por convenio beneficioso con empresas del ramo tendrían su tratamiento, procurando siempre la viabilidad sostenible.
Visiten los lugares que les he indicado, encontrarán paisajes sencillos pero mágicos, con diversidad de matorral aromático, senderos apacibles, valiosos encinares, frescas choperas,campos y huertos de variados cultivos... Podrán contemplar amaneceres y atardeceres de postal, y todo eso aún a pesar del estado de los caminos rurales que conducen hasta ellos, caminos rurales que como vías públicas que son tienen que ser mantenidas por el Ayuntamiento. Su actual estado de abandono hace que quienes los transitamos habitualmente con vehículos, a pie, haciendo deporte,peregrinando,etc, suframos mucho. ¡Qué desidia!
Volviendo al vertedero, insto a los responsables de tal error, bodrio y porquería que, a la mayor brevedad, antes de fiestas, lo hagan desaparecer y con ello nos demuestren su “sensibilidad ecológica”. Como dice la máxima: “Lo mejor es enemigo de lo bueno”. Que los señores ediles hagan ahora lo bueno y más tarde vayan a por lo mejor. Aprovecho para desearles a todos felices fiestas.