Homenaje a los pamploneses ausentes
Publicado el 07/09/2018 a las 20:11
Homenaje a los pamploneses ausentesEstimado Director:A raíz de la reciente entrega del pañuelo de Pamplona, que condecora a médicos que realizan abortos en Navarra, queremos expresar nuestro estupor ante esta decisión arbitraria del alcalde. La supresión de una vida humana conlleva fracaso, sufrimiento y dolor. Secuelas que han padecido muchas mujeres. En medio de una crisis de natalidad tan aguda, en desmedro al reemplazo generacional; han dejado ya de existir casi dos millones de españoles.Cuando ya casi nada puede asombrar, el Ayuntamiento propone este homenaje para tres médicos que realizaron abortos y fueron encausados por ello. Podrían haber sido otras personas dedicadas a esa excelsa labor profesional de la medicina, a las que se premiase; y hubieran sido aceptadas por todos, como es el caso de los primeros en efectuar un trasplante de corazón en Pamplona (1984), o el primer trasplante de corazón artificial, también realizado en Pamplona en 2016, ambos en la CUN; o el primer trasplante multi-visceral, operado en el Complejo Hospitalario de Navarra, en 2012; además de otros muchos aportes de la investigación médica de nuestros centros sanitarios.No es una crítica personal y no juzgamos la labor profesional de los médicos propuestos. Consideramos que la causa por la que el alcalde ha decidido concederles el galardón es absolutamente inapropiada; y la actitud del alcalde, frívola y sectaria. Una vez más, no ha buscado una candidatura de consenso, sino de confrontación. La realización de abortos no contribuye en nada a promover el respeto a las mujeres, y muchas son eliminadas antes de nacer; ni tampoco en favor de la igualdad, pues es una decisión en muchos casos unilateral, cuyas consecuencias psíquicas y físicas recaen fundamentalmente en la mujer que aborta.La propuesta del alcalde es un paso más en la banalización del aborto, práctica que no es aceptada entre la mayoría del colectivo médico profesional, como muestra el uso legítimo del derecho a la objeción de conciencia que muchas apoyamos.Llama la atención que este homenaje se haga en la celebración del Privilegio de la Unión, fiesta para los que estamos vivos, y de la que nunca disfrutarán quienes fueron privados de esa oportunidad. Su ausencia de las calles de Pamplona está en la mente de muchos pamplonicas. Asociar el ambiente festivo a semejante reconocimiento, evidencia el avance de una franca deshumanización.Este triste homenaje no representa a una gran parte de la ciudad. Mejor hubiera sido dedicar esa mención a otra persona, física o jurídica, que haya contribuido a la proyección de Pamplona en todas sus facetas, históricas o culturales, o promovido de una manera especial el bien común de todos los pamplonicas.Ana Ilarregui 33417906X