El ingeniero de Ablitas
Publicado el 01/09/2018 a las 09:09
Aquel año de 1905 las fiestas patronales de Ablitas se celebraron en el mes de octubre. Por alguna razón - no se sabe muy bien, quizás una mala cosecha- sólo las funciones religiosas se celebraron con la misma solemnidad que en los años anteriores pues las profanas se redujeron a música y baile, suprimiéndose los festejos taurinos tan tradicionales. Así las cosas, el día 5 de octubre del citado año hizo acto de presencia un ‘hijo de la Villa’, como se denominaba antes. El motivo no fue otro que tratar de las preliminares para dotar de agua a la localidad. Llegó en carruaje desde Tudela, fue recibido entre otros por el Ayuntamiento, clero, Juzgado, mayores contribuyentes, socios del casino agrícola, profesores y pueblo en general, con la banda de música en plan “Bienvenido mister Marshall”, y se hospedó en la casa de Pablo Escribano -a la postre hermano político del visitante-. El domingo 8 de octubre de aquel mismo año, en plenas fiestas patronales, se celebró la reunión magna de representantes de toda clase social de la localidad en el Salón de la escuela de niñas y en ella expresó su decidido propósito de emplear en el proyecto sus energías, el capital necesario y sus conocimientos, acuñando la siguiente frase: “el proyecto de traída de las aguas a Ablitas es factible porque sí, sin temor alguno a equivocarme, parodiando la frase ‘La infantería española es valiente porque sí”. Se despidió el mismo domingo 8 de octubre como sigue: “Yo me marcho pero no creáis que mi ausencia será larga. Viva Ablitas con agua”, fueron sus últimas palabras. Saturnino Bellido Díaz nació en Ablitas el día 20 de noviembre de 1840, hijo de Benigno y Feliciana, fue ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, director del puerto de Tarragona y nombrado comendador de Isabel la Católica el 26 de junio de 1876, y entre sus trabajos destaca el muelle de costa del mencionado puerto, y autor del proyecto del alumbrado con gas a los muelles y la bajada de Toro (La Ziga-Zaga). Falleció en Zaragoza el día 27 de marzo de 1920. ¡Felices fiestas!
Pedro J Sotos Santos