¿Homenajes?
Publicado el 25/08/2018 a las 09:13
El pasado jueves y viernes, días 16 y 17, España entera -con Cataluña y todas las comunidades autónomas- rindieron el merecido homenaje a las 16 personas fallecidas y a los 150 heridos en los atentados tanto en las Ramblas de Barcelona como en Cambrils. Únicamente trasladar desde aquí a los familiares de las víctimas el recuerdo homenaje unánime de los presentes en el acto y también de los ausentes, ya que todos nos solidarizábamos con las víctimas de la masacre yihadista. De la misma manera que las víctimas de Atocha -con 191 muertos-, los 87 fallecidos en Niza o los casi 3.000 en las Torres Gemelas de Nueva York, entre otros, todos ellos ocupan un lugar de sentimiento en nuestro corazón y nunca les olvidaremos. Sería ejemplarizante a los fanáticos que asesinan al grito de ‘Alá es grande’ no matarlos, pero sí encarcelarlos con largas condenas y con el justo escarmiento al fanatismo mundial, sintiendo que Alá no haría nada para salvarlos.
Pero qué quieren, ¡España es diferente! El acto de Barcelona dejó de manifiesto que aprovechándose de la “condolencia familiar” primó la incívica actitud de una nefasta clase política que no representa ni de lejos el sentir de los españoles. El presidente catalán Torra inició la provocación “saludando” al Rey presentando a la mujer de Joaquín Forn, uno de los exconsejeros encarcelados por el proceso independista. En la solapa, la fotografía de Forn. El resto ya portaba en sus solapas el lacito amarillo independentista. Además de tres enormes pancartas en tres edificios estratégicos de 12 metros, una vertical con la cabeza del Rey hacia abajo. Las mandaron retirar y dijeron que sí pero, ¿pasados los actos? El Rey ignoró los desplantes y arropó a los familiares. Ni soy monárquico ni dejo de serlo, pero los Torra, Puigdemont y el resto de sediciosos necesitarían nacer lustros para llegar a los zapatos del Rey Felipe VI. Merece un respeto pues es el Jefe de Estado y Cataluña es España. Para Torra no, pues pide atacar al Estado español para conseguir la república catalana. ¿Atacar por la fuerza? No todos los catalanes piensan lo mismo, pues de acuerdo con muchas encuestas son mayoría los españolistas. Entiendo que el “oficio de Rey” es muy complejo, pero el nuestro nos representa muy bien. Qué más quisieran que tener ese respaldo los independentistas...
Tampoco resultará fácil tarea resolver el problema catalán con simples diálogos si el radicalismo de la parte catalana camina por la vía de atacar -ese escenario resultaría indeseable, mal panorama-. Preocupa que en la cuenta de Twitter del presidente del Gobierno -no electo- aparecieran dos tuits de apoyo a las víctimas de los atentados en Cataluña, uno en castellano con la bandera de España y el otro en catalán sin bandera. Un tropiezo de Sánchez, otro más, que se atribuyó a “los duendes de la imprenta”. Se retiró y el equipo de comunicación de Sánchez le restó importancia.
Aquí también tenemos nuestros líos. Estamos preparados para escuchar mentiras electoralistas del cuatripartito que tiempo tendremos de analizarlas. De momento, el palacio del Marqués de Rozalejo, lleno de okupas durante meses y de propiedad municipal, los desocupan cerrándolo a cal y canto. Horas más tarde, cientos de “jóvenes” destrozaron la entrada y volvieron a ‘reokuparlo’. El Gobierno de Navarra recula y anula la suspensión con eco nacional, ¡todo para los okupas! Es de carcajada. Culpables tanto el Ejecutivo del cuatripartito como el Ayuntamiento de Asiron y los suyos que han permitido estos “vandalismos” en los tres últimos años.