Las distintas varas de medir lo mismo
Publicado el 24/07/2018 a las 08:19
El sábado pasado se conoció la noticia de la condena a sendas penas de cuatro años de prisión por abusar sexualmente en grupo de una chica en un coche estacionado en el aparcamiento de una discoteca de Torrevieja (Alicante) en 2008. Que yo sepa no ha suscitado la más mínima reacción social y si la ha habido nada comparado con la desaforada campaña organizada a lo largo de los últimos años en Pamplona con el caso de La Manada.
Me llama poderosamente la atención que también en los últimas semanas y días se han conocido otros hechos similares en Pola de Lena, Barcelona, Gran Canaria, Tenerife, Molins de Rei, Ibiza , Murcia, etc, etc. etc. En algunos de ellos con menores implicadas. Tampoco he visto por ninguna parte las multitudinarias reacciones provocadas por el penoso caso ocurrido en nuestra ciudad.
A la vista de todo ello, no dejo de preguntarme que hay detrás de todo ello. Si frente a agresiones similares y delitos comunes las asociaciones de feministas y determinados colectivos y partidos responde de forma radicalmente distinta. Tanto que el caso de Pamplona lleva dos años en el candelero y mientras que todos los hechos mencionados han pasado desapercibidos siendo lo mismo.
Tengo el convencimiento que el caso de La Manda ha sido instrumentalizado con fines oscuros e incalificables por parte de colectivos e instituciones navarras deseosas de mantener el fuego contra determinados poderes del Estado (jueces) y contra determinados cafres en función de su condición de funcionarios públicos (Guardia civil y Ejército).
Las connotaciones políticas que esconden los partidos que hoy dirigen Navarra huelen que apestan como las agresiones sexistas descritas.