Urgen soluciones a las migraciones
Publicado el 18/06/2018 a las 09:47
Por cuestiones humanitarias, por moralidad y por cristianismo se hizo lo que se tenía que hacer que era salvar a esas 629 personas a la deriva que nadie quería. Pedro Sánchez, con este golpe de efecto de cara al mundo, tiene la palmadita en la espalda de la Unión Europea y tendrá su foto. La Comunidad Autónoma que en principio los acoge el título de la más solidaria de todas en España. Pero el grave problema es las mafias que trafican con seres humanos que sueltan en el Mediterráneo abandonándolas a su suerte porque saben que algún barco o gobierno los rescatará y no los devolverán de donde han venido. Y el buenismo y el querer ser el más solidario de todos tiene consecuencias para el país que acoge. Un primer alto costo a cargo del Estado para ocuparse de ellos en los primeros tiempos, y el triste final de la mayoría de estas personas, los hombres delinquiendo para subsistir, las mujeres dedicadas a la prostitución o mendigando para poder malvivir, y montón de niños viviendo en condiciones de pobreza, esta es la realidad para la inmensa mayoría en el país donde creyeron que los perros los atan con longaniza.
Y, por último, la consecuencia del efecto llamada, las mafias lo saben y por eso lo hacen, vendrán más, y habrá que ver el buenismo cómo enfrenta el gran problema de este siglo, la inmigración descontrolada. Porque la solución debe pasar por toda la Unión Europea que se implique en frenar estas migraciones masivas en sus países de origen y no dejar entrar para que estas personas terminen en condiciones lamentables de vida. Está muy bien ser solidario y humanitario pero todo tiene sus consecuencias.