Materias pendientes
Publicado el 11/06/2018 a las 09:38
Nuestra gran asignatura pendiente es que tenemos que superar las diferencias. Únicamente hermanados podemos avanzar en alianzas, reconstruir un mundo habitable, y rehacer en ese ansiado proyecto universalista común, en el que todos nos merecemos vivir en avenencia. Por tanto, las respuestas han de ser globales, trazadas con racionalidad y constancia, sin obviar esa mano extendida, solidaria y comprensiva, que sin duda será lo que nos fraterniza. Nos hace falta, en consecuencia, fuertes dosis de paciencia y mucho diálogo, sobre todo con la práctica de corazón a corazón.
Está claro que la felicidad no se alcanza con la fe absoluta en los mercados y la tecnología, lo que requiere importantes cambios de actitudes en generaciones venideras. Renovarse o morir, que se dice. Y es cierto, ha de nacer un ser humano más entregado a los demás que a sí mismo, para que ese conjunto único llamado humanidad aprenda a volar con más discernimiento que irresponsabilidad, con más alma que cuerpo, con más autenticidad que apariencias.