Sobre vacaciones y sorteos municipales
Publicado el 22/05/2018 a las 09:26
Las trabajadoras familiares somos un colectivo de profesionales que realizamos nuestro trabajo atendiendo a las personas en situación de dependencia en el ámbito domiciliario.
Realizamos una función muy importante socialmente: promocionando la autonomía personal, evitando ingresos , acompañando en procesos de pérdidas (de salud, económicas, familiares, sociales…), evitando soledades, orientando en hábitos de vida saludables, supervisando medicaciones, alimentaciones, apoyando a las familias en los cuidados necesarios a sus dependientes y un largo etcétera. Este trabajo no siempre se realiza en las mejores condiciones, encontrándonos con grandes barreras tanto arquitectónicas en los domicilios, como de resistencia de las personas atendidas y sus familias a los cambios que en positivo les proponemos…Esto nos lleva a un cansancio tanto mental /psicológico como físico (los trastornos músculo-esqueléticos son los mayores problemas de este colectivo).
Nosotras que cuidamos tan bien de los cuidadores de sus dependientes y aconsejamos, suplimos, liberamos porque sabemos la dificultad y carga del cuidado de sus mayores y sus necesidades de descanso, resulta que el Ayuntamiento de Pamplona no es capaz de tener en cuenta al personal que tiene esa dedicación y, muy al contrario, lo único que persigue es un empeoramiento de las condiciones de sus trabajadoras. El Área de Acción Social, cuya titular es Edurne Eguino -de Izquierda Ezquerra- cuida a sus trabajadoras limitando sus deseos/necesidades en sus vacaciones a que sólo 46 trabajadoras de 175 de plantilla (26%), puedan elegirlas al mismo tiempo. Esta limitación arbitraria lleva a que donde se acumulan más de 46 trabajadoras pidiendo sus vacaciones, la responsable del programa de atención domiciliaria realice un sorteo y haya que cambiarlas.
Hoy es el día en el que una trabajadora ha sido excluida de tres semanas, que no podrá recolocar ni en julio, ni agosto ni primera quincena de septiembre, ni diciembre, ni primera quincena de enero de 2019, por estar cubierto el cupo. Pero esto no acaba aquí. El 30 de mayo conoceremos el número de trabajadoras que hará falta para cubrir los servicios de San Fermín de forma obligada y, por supuesto, será necesario hacer un nuevo sorteo, en el que también puede ser “desgraciada”. Además, estando disfrutando de esos merecidos días de vacaciones, los que ha podido, cabe la posibilidad que le llamen (de 7,30 a 22 horas, de lunes a domingo) porque no se han enterado que no está trabajando o que le pongan mensajes sobre los cambios el día de su incorporación.
La respuesta que nos da el Área de Acción Social es que el año que viene, las que este año no podemos disfrutar de los periodos elegidos, tendremos prioridad para elegir. Lo hemos comentado en nuestras familias y, la verdad, no lo pueden entender. “¿Y esto son vacaciones?”, nos preguntamos. Nosotras queremos vacaciones, pero no las del EMAD, sino como las de cualquier trabajador del Ayuntamiento que, desde luego, son bastante diferentes de las mías: vacaciones pactadas entre compañeros y respetando el 50% del personal.
Blanca Elizaga Laguardia, Puri Camacho Rayo, Pablo Larrañeta Burgui, Arantza Irigoyen García, Elena Garde Iriarte, Itziar Martínez Laguardia, Ana Jesús Doncel Unanua, María Lourdes Cantero Lizarraga, María Ángeles Jaso Ameztegui, María Pagola Ascunce, trabajadoras afectadas en el sorteo de vacaciones del EMAD.