¿I+D real?

Ángel Morach|

Publicado el 06/05/2018 a las 09:27

Últimamente, nos estamos acostumbrando en ámbitos de innovación a escuchar palabras técnicas como aceleradoras, viveros, star up, spin off, etc.Toda esta terminología nace con el propósito de gestionar recursos económicos provenientes del gobierno en unos casos y privados en otros. Quizás, no es el modelo que Navarra necesita de I+D. En este modelo sin “ánimo de lucro” por un lado, se potencian los desarrollos a empresas con un bagaje técnico financiero y, por otros, entes privados captan estados tecnológicos para su posterior desarrollo. Los recursos financieros para I+D deben de estar destinados a ayudar y descongestionar el conocimiento o “know how” de las pymes y micro pymes que forman el 81% del tejido industrial navarro. Mientras las micro pymes familiares de entre 1 y 5 trabajadores no pierdan el miedo a ofrecer parte de su conocimiento, no se podrá crecer en el desarrollo de esta parte de tejido industrial. Las capacidades personales para lograr un vínculo entre ayuda -empresa son esenciales para empezar a cambiar la forma de crecer en I+D. Aunque las ayudas aumenten y el gobierno apueste por el desarrollo y la innovación, tenemos la sensación de que siempre va todo a las mismas cestas. La creación de un interface entre empresas con capacidad para desarrollar e implantar estados tecnológicos nuevo es indispensable. La relación personal para la adquisición de esos “know how” de la micro y pequeñas empresas que pondrán en el camino de la vigilancia tecnológica del modelo de negocio en particular, ofrecerán seguridad en clave de éxito. Mucho se habla de los éxitos de la I+D pero al pequeño empresario todavía le suena a lejos y sigue creyendo en su modelo de negocio que por ahora le funciona. La I+D es una apuesta de futuro para las empresas de todo tipo ya que les permitirán encontrar valores añadidos a sus productos finales o ser más efectivos a la hora de fabricarlos. Los centros tecnológicos son buenas herramientas como complementos en ayuda para la implantación de distintas vías de innovación y desarrollo. La canalización de fondos a través de los centros, ofrecería una seguridad de posición de proyectos y desarrollo sin límite de alcance en cuanto a tamaño o status empresarial. Las micro pymes y pymes tienen conocimiento sobre su modelo de negocio, parte de ese conocimiento debe de ser transferido para situarnos en la brecha tecnológica que nos permita innovar a partir de ese estado. El miedo o recelo a esa trasferencia de conocimiento debe ser resuelto por la confianza en la persona que actué de interfase. Después de encontrar el camino de la innovación, esta la implantación de esta con lo que conlleva el conocimiento de aplicación en otros campos; electrónica,programación,química,etc. La creación de proyectos de I+D para lograr subvenciones de uno u otro organismo es relativamente sencillo y generalmente las mismas empresas definidas y puestas en ese rol son susceptibles de conseguir siempre con proyectos con empaque tecnológico dichas subvenciones. Si no hacemos llegar la facilidad administrativa y tecnológica en implantación de I+D a nuestras pymes y mycropymes, no veremos realmente mejorar en innovación y desarrollo. Se impone un nuevo modelo de adquisición y reparto de fondos autonómicos para lograr que los tentáculos de I+D lleguen a nuestros empresarios más humildes.


Ángel Morach, CEO en CADEIN.

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