El futuro ribero
Publicado el 25/04/2018 a las 09:24
Que las jornadas de la verdura vayan a ser consideradas fiesta de interés turístico nacional es una buena noticia, pero no deja de ser una pequeña parte del proyecto global que la Ribera debe acometer en el futuro más próximo. El comisario irlandés de agricultura dijo, no hace mucho, que en el 2050 la mitad del mundo debería de cultivar para dar de comer a la otra mitad y creo firmemente que es así. El crecimiento demográfico de países y regiones con miles de millones de habitantes hacen que la demanda de alimentos aumente casi en un 3% cada año. Esto, unido a las tecnologías de exportación y conservación, hace que grandes compañías de logística a nivel mundial puedan poner en un plazo de tres días verduras en mercados del otro lado del mundo con garantías. Bajo el escenario todavía sin analizar de la demanda nacional, la zona ribera -armada de una logística principal- se postula y debe ser la principal fuente de información y ensayo para la agricultura moderna. Con la ciudad agroalimentaria como unidad de desarrollo e implantación de futuros laboratorios coordinados para el estudio de velocidades de crecimiento, funcionalidad, adn, tipología de cultivo, análisis de susbstratos, residualidad, etc. La potencialidad del marco de desarrollo para nuestra zona no es que vaya a ser única, si no que un plazo breve de tiempo va a ser imparable debido a la propia necesidad de mercado. De la misma manera, como complemento al desarrollo agroalimentario se impone el nuevo diseño de la combinación y estudio para las diferentes tareas agrarias desde la tecnología. Las nuevas hibridaciones de electrónica aplicada a la hidráulica, el automatizado de maquinas para realizar trabajo de campo, los nuevos sensores capaces de prevenir y actuar en función del tiempo, los sistemas de riego automatizados que nos permitirán ahorrar agua, la implantología de las renovables para poder tener información de cultivos y zonas en tiempo real, el estudio carga de lixiviado de aguas, análisis de pureza control de enfermedades e impacto en el ser humano. Todo esto, se podría hacer en la UPNA de Tudela como refuerzo y futuro de algo mucho más grande que unas fiestas. El futuro de nuestra tierra, de nuestros pueblos, de nuestra gente, nuestro motor de desarrollo, vendrá de algo que conocemos bien y a lo que nos sentimos directamente ligados: nuestra agricultura.