En el año jubilar de San Fermín
Publicado el 22/04/2018 a las 09:47
¿Qué mayor júbilo que la alegría del perdón? Recién publicada la nueva exhortación apostólica del Papa Francisco “Gaudete et exsultate” y visto el excelente documental “Converso” del navarro David Arratibel, me siento llamada a compartir mi experiencia. Soy del Congo, pero vivo en Pamplona con mi familia desde hace más de 20 años por lo que nos sentimos navarros de corazón y vivencia.
Estos días se cumplen 30 años de un acontecimiento que tuvo una influencia decisiva en mi existencia. 1988, corría abril allá en Kinhasa la capital del Congo. Oí a un sacerdote español decirme que había fiesta en el cielo porque hay más fiesta por un pecador que se convierte que por 99 justos que no necesitan convertirse. Acababa de confesar mis pecados después de muchos años... Ahora me doy cuenta de que gracias a este acto sencillo pude cumplir, sin darme cuenta, con el precepto pascual (confesarse y comulgar en el tiempo pascual). Han pasado 30 años y no me he olvidado de la alegría que experimenté.
A lo largo de estos lustros he procurado con bastante frecuencia volver a experimentar esta alegría. Haciendo memoria he hecho algo de reflexión y me doy cuenta de que la alegría es multidireccional: alegría para el Padre que perdona, alegría en el cielo (los ángeles, los santos), alegría para la perdonada (en este caso, yo), alegría para mi marido y mis ocho hijos porque al ser perdonada me es más fácil pedir perdón y perdonar los pequeños roces de la vida cotidiana. Hasta el 7 de julio tenemos un Año Santo sanferminero: animo, por mi propia experiencia, a ganar las gracias del Jubileo y con ellas la alegría que, en definitiva, de una manera o otra es lo que todos buscamos.
Annie Habimana Zaninka