El cuatripartito, Pío XII, y la teoría de Lavoisier
Publicado el 30/03/2018 a las 09:11
El martes, día 13, asistí a una reunión en el Ayuntamiento programada a las 16,30 sobre “Proceso de información y consulta sobre Pío XII”, y no pude finalizarla porque tuve que salir corriendo a otra reunión que el concejal del barrio de Iturrama, el señor Cabases, había organizado el mismo día a las 18,30 en el Civivox sobre la remodelación de Pío XII. Esto es un índice importante de la descordinación y la improvisación con la que se está realizando la desamabilización de Pío XII.
En la primera reunión nos contaron lo mismo que nos cuentan en todas las reuniones que nos convocan, y eso les vale para decir que nos convocan infinidad de veces. Eso sí, nos resaltaron, remarcaron y vendieron como solo ellos saben hacerlo que se habían creado 77 nuevas plazas rojas de aparcamientos en el barrio, para que las personas que fuesen a comprar a los comercios de Pío XII pudieran tener, previo pago, una hora aparcado el coche en posibles zonas cercanas a los comercios.
En la segunda reunión presidida por el señor Cabases -¡qué casualidad!- también se nos volvió a contar varias veces la excelsa creación de las nuevas 77 plazas rojas de aparcamiento en Pío XII. Con esto, según ellos, se solucionaba el problema que tienen actualmente con los comerciantes de Pío XII, al ser los que más protestan por la eliminación de las 126 plazas azules de aparcamiento de la Avenida. Un excelente químico francés apellidado Lavoisier predijo “La ley de la conservación de la materia”, que conoce cualquier estudiante, y propone que “la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma”. Esta teoría para los concejales del cuatripartito, que son más de letras que de ciencias, se traduce en: “Los aparcamientos de Pío XII, ni se crean ni se destruyen, solo se transforman de color azul al rojo”. ¡Toma ya!
La triste realidad, por mucho que la quieran cocinar, contar sus bellezas, vender a los pamploneses con reuniones que no sirven para nada, porque todo está decidido desde su inicio, es que han sustraído de nuevo otras 77 plazas de aparcamiento azules que, sumadas a las 126 plazas que eliminan de la Avenida Pío XII, supone la eliminación de un total de 203 plazas de aparcamiento azules menos para los vecinos del barrio, con la intención de amabilizar o desamabilizar Pío XII. ¿Quién sabe? Lo gracioso de esas 77 plazas es que están todas diseminadas por múltiples esquinas del barrio (11 en Monasterio de Urdax, 20 en la Rioja, 8 en Iturrama, 10 cerca del Nº 17 de Pío XII, 9 cerca del Nº21 de Pío XII y las 19 últimas cerca del Nº 18 de Pío XII).
Para cualquier persona que venga de fuera del barrio a buscar uno de esos aparcamientos rojos, le puede resultar tan divertido como el juego de “Buscar a Wally” y puede decidir pasar la mañana localizando una de esas maravillosas plazas, tan cómodas y fáciles de encontrar. Por favor, no nos cuenten más milongas, dejen la Avenida como está y no creen problemas donde no los hay en vez de solucionarlos. Nadie les ha pedido nada, excepto que pinten una vía ciclista de 1,80 metros en cada acera, ya que tenemos las aceras más grandes de España, quiten los innumerables baches o socavones de la carretera -que cualquier día desaparecerá una villavesa- reparen el montón de baldosas rotas que existen en el barrio y que pueden originar accidentes por tropezones y caídas, pinten todos los pasos de peatones que están destrozados y den una mano de asfalto a dichos pasos para que los minusválidos que van en su silla de ruedas hacia los hospitales puedan llegar vivos. Ah, y por favor, que pongan alguna flor para darle colorido a la Avenida, que la mayoría de los vecinos se lo agradeceremos.
No crean que soy “anti bicicletas”, soy anti proyecto mal pensado, mal consensuado con los vecinos, sobre todo innecesario y con un coste desorbitado que pagamos todos.