En las mejores manos
Publicado el 21/03/2018 a las 08:15
En diciembre, antes de la Navidad, mi hija fue atropellada por un camión. Le pasó por encima, literalmente. La gravedad de las lesiones se la pueden imaginar... También nos podemos imaginar a los médicos, enfermeros y todo el personal sanitario entregando lo mejor de sí mismos para salvar su vida. Y lo consiguieron.
Estas líneas pretenden rendirles un emocionado homenaje de gratitud, que les acompañe especialmente en los momentos más difíciles. Desolado y hundido, mi alma asustada les confió un cuerpo dolorido. Hoy, sus manos beso, y Dios ya les ha bendecido. Para todos los que trabajan en el Complejo Hospitalario de Navarra.
Raúl Canseco o.