Huelga, sí. Y una llamada, también
Publicado el 09/03/2018 a las 09:03
Vaya por delante que soy mujer y apuesto por los derechos de las mujeres. Pero hay situaciones sangrantes, como la vivida ayer por mi madre, de 74 años. Tenía consulta con la médico oftalmóloga en el centro Príncipe de Viana, de Pamplona. Fue operada de la retina el pasado febrero y tocaba una revisión para ver su evolución y modificar o no el tratamiento, ya que la recuperación es lenta. Mi madre es viuda, vive en Milagro y yo resido en Tudela. Como su vista no le permite ir en autobús, tuvo que pedir el favor a otra persona para ir a la capital. Su sorpresa fue mayúscula cuando al llegar al centro se encontró en la puerta de la oftalmóloga un cartel donde decía que no había consultas por la huelga del Día Internacional de la Mujer. Se acercó hasta Atención al Paciente y, salvo alguna palabra de empatía por su situación, no consiguió nada. Seguro que la médico defendió sus derechos pero, ¿dónde quedan los derechos de mi madre? ¿Tanto costaba una llamada telefónica para cancelar la visita y trasladarla hasta otra fecha? Creo que hay límites y, sobre todo, hay formas de hacer las cosas.
Reyes Cerdán Barrado