Sobre el 8 de marzo
Publicado el 07/03/2018 a las 08:35
Tengo suerte, nunca me han regalado en mi cumpleaños una plancha o un aspirador. Mi marido prefería flores. Siempre he percibido el mismo salario, por el mismo trabajo que los hombres. Tampoco me han intimidado mis jefes o compañeros, claro que no pertenezco al mundo del espectáculo. Soy maestra (jubilada). Aquí ha acabado mi fortuna. Por supuesto que, como las demás mujeres, he sufrido las dificultades para compaginar trabajo y familia: hijos y padres ancianos. Cuando están enfermos te sientes impotente para atenderlos y cumplir con el trabajo. Las consultas médicas eran solo por la mañana y no puedes faltar solo un ratito. El aula no se puede abandonar ni para ir al aseo. En mis tiempos estaba tan justa la plantilla que nadie podía sustituirte. Y no podemos recuperar el trabajo otro día quedándote un poco más. Si tenías un padre anciano o enfermo era un problema provisionarle sus medicinas, pues no había receta electrónica. Podía seguir con la lista, pero todas la conocemos. Algunos se han solucionado pero quedan tantos pendientes...
Una vez, quedé admirada en una gran ciudad europea al comprobar que en la entreplanta del magnífico Ayuntamiento había un aula infantil, en ese momento activa. ¿ Por qué dónde hay un número importante de trabajadores no tenemos guarderías o aulas infantiles que faciliten desplazamientos y atención de los más pequeños? Podían estar en otros centros de trabajo. Todos coincidimos en que hay que aumentar la natalidad y seguro que hay muchos padres que no les gusta quedarse con un hijo único. Se puede conseguir con imaginación y ayudas. No soy partidaria de la huelga cuando con ella se perjudica a personas como enfermos, niños o ancianos. Los medios de comunicación y las manifestaciones pueden ser una ayuda para concienciar a la sociedad pero, sobre todo, están las elecciones.
Las mujeres debemos mirar con lupa los programas electorales y después comprobar su cumplimiento. Si no lo hacen, recriminárselo públicamente y castigarles en la próxima elección. No se puede conseguir en poco tiempo pero debemos intentarlo. Así lo hicieron nuestras antecesoras y así lo heredarán nuestras nietas. Deseo a todas salud e ilusión.
María Jesús Urzaiz