La postura política ante la huelga
Publicado el 07/03/2018 a las 14:35
La huelga feminista del 8M es un globo incomodo que sobrevuela sobre los programas políticos y su manera de afrontarla. Los votantes saben cuál debe ser la postura coherente del partido que les representa y en el que han depositado su confianza ideológica. El feminismo no es una cuestión de actualidad, sino que va implícita en todas las promesas y/o decisiones que los partidos diseñan. Al Partido Popular, por ejemplo, debe de resultarle difícil conciliar la defensa de esta huelga con el hecho de que en su programa de las elecciones del año 2011 estuviera la prohibición del aborto. Es lógico, coherente con su ideología, que el Gobierno esté en contra de la convocatoria. Aunque su argumento de que la huelga “enfrenta a mujeres y hombres” pueda resultar bastante débil. Ciudadanos, como buen socio del Gobierno, no apoya la huelga con un argumento incomprensible como "no somos anticapitalistas". Sin embargo, hay otro frente interno que manifiesta que la apoyarán. El PSOE ha tomado un camino intermedio, no apoya la huelga de 24 horas, pero sí secunda los paros parciales de dos horas. Podemos da su apoyo unánime y las mujeres del partido harán huelga de 24 horas.Esto denota que los partidos ni siquiera en esta cuestión dan libertad a las mujeres para expresarse. Lo que deberían haber hecho es declararse neutrales ante esta convocatoria y que las mujeres, de manera anónima, como ocurre en cualquier huelga oficial en una empresa, es decir, sin estar representadas por la autoridad el partido, hubiesen tomado la decisión libremente. Mal está la política si ni siquiera es capaz de dejar elegir a la mujer, precisamente, ante una huelga convocada para ellas.