¿La medalla más valiosa de Corea?
Publicado el 04/03/2018 a las 10:07
Aunque en mi escrito del 8 de febrero en esta misma sección analizaba a los medallistas favoritos de las Olimpiadas de invierno en Pycongchang, salvo sorpresas -que las hubo- no se alejaba demasiado vista la marcha de la Copa del Mundo de esquí alpino 2017-2018, por ser mi mejor referencia.
La diferencia horaria de 8 horas por delante de España dificultó seguirlo en directo, sobre todo las pruebas de esquí alpino. Conectando el televisor por canal especial desde las 2 de la mañana, si retrasaban las pruebas o las suspendían era todo un tiempo perdido. Pero, en ocasiones, acertamos. Para los europeos, mal. Sí, podían verse en diferido pero si conocías ya los resultados se perdía el interés. En algunas pruebas pude conectar en directo como descensos, supergigantes, slalom gigante y especial. Pruebas de boblsleigh, saltos de trampolín, curling, esquí nórdico entre otros -para mí, de inferior interés-. Por naciones, Noruega fue líder seguido por Alemania, Canadá, Estados Unidos y Holanda. España quedó en 26 lugar, con dos valiosas medallas de bronce. Destacaba la lista de posibles medallistas -donde estoy mejor informado- y, salvo en tres competidores alpinos, en el resto acerté aunque el color de las medallas no fueran los previstos, todo hay que decirlo.
Mikaela Shiffrin (USA) consiguió oro en gigante y un bronce, y su compatriota Lindsey Voon, la esquiadora más laureada de la historia con 81 victorias en la Copa del Mundo, solamente le aventajaba el sueco Ingemar Stenmark con 86. Esquió muy bien en descenso, que es su especialidad, fue bronce en sus últimos Juegos Olímpicos con 33 años, y elegantemente (como todos los alpinos) abrazó a la ganadora italiana Sofia Goggia por su merecido oro. No asistirá con el resto de medallistas a la recepción del presidente Donald Trump pues afirma representar a Estados Unidos pero no así al presidente. Destacaron las victorias de Ester Ledecka, heroína nacional de la República Checa, oro en supergigante por una centésima de segundo (no se lo creía, pues nunca había ganado en esa disciplina aunque figura entre las 30 mejores, y en el gigante paralelo en snowboard, su especialidad). Nacida en Praga hace 22 años, ha pasado ya a los libros de leyendas olímpicas. Favoritos como los noruegos Lud Sindal y Jansrud, el austríaco Marcel Hirscher, el francés Pinturaluitt, entre otros, no defraudaron con sendos oros. En mi opinión, el nivel competitivo fue muy alto.
Los españoles Regino Hernández logró el primer bronce de la historia en boardercross y nuestro patinador artístico Javier Fernández también (debo recordar que Paco Fernández Ochoa y su hermana Blanca ya consiguieron oro y plata olímpica anteriormente). El ganador Yuzuru Hanyu lloró por su triunfo y el bronce de su amigo Javier, a quien dice deber sus éxitos. Negativo: la descalificación de la pareja mixta rusa de curling por dopaje. En Pyongchang (Corea) el COI no permitió usar la bandera rusa por el escándalo de doping en las Olimpiadas de 2014 en Sochi, Rusia. Y es que no escarmientan. Dejo para el final... ¿la mejor medalla de oro? Mirando con cautela sus quilates. Kim Jong-un, mandatario del Norte, solicitó a su colega del Sur, Moon Jae-in, la importante oferta de participar juntos en la Olimpiada, con bandera coreana unida, y la oferta fue acogida con satisfacción. La delegación norcoreana en la Olimpiada fue numerosa.
Confieso que conocí Seul, a su pueblo, y me fui satisfecho de aquel lugar. Si gracias al deporte comienza un inicio de paz entre las dos coreas, me parece perfecto. ¿Se extenderá al resto del mundo occidental, incluidos los Estados Unidos? Puede que esa medalla sea “de metal dorado” y el tiempo nos dirá su intencionalidad. Naturalmente que el mundo occidental la mirará con la lupa de la duda. Mientras tanto, Putin amenaza con sus poderosas armas nucleares... ¿qué harán los norcoreanos con las suyas?