Cuando la contención no es necesaria
Publicado el 02/03/2018 a las 21:30
La contención cuando no es necesaria puede contribuir a reagudizar o a revictimizar a la persona, incluso puede llegar a crear un trauma nuevo. ¿Por qué? Porque se trata de una situación muy estresante que priva a la persona del único bien o derecho que la diferencia del resto; la libertad.La libertad no es negociable. La libertad no se compra pero, a veces, se vende al mejor postor. Libertad no es pensamiento sino sentimiento; libertad eres tú.Cuando la contención no es necesaria transgredimos esa leve línea que separa el bien del mal, nos convertimos en gigantes de molinos invisibles… de nosotros mismos.Cuando la contención no es necesaria, podrás convertir a cualquiera en “Quijote” de tus “panzadas” pero no olvides que lo que está en juego es tu libertad y la mía. Por eso, antes de contener a alguien pregúntate si no serás tú el Don Quijote que ve molinos por doquier, y no el profesional que se espera de alguien de tu talla y envergadura.Cuando contengas sé responsable con el compromiso que asumes con la otra persona, si no, más vale que te dediques a cuidar molinos o a moldear “sanchopanzas”. Cuando la contención no es necesaria