Saber quién murió y quién mató
Publicado el 01/03/2018 a las 12:20
La violencia, especialmente la que se practica como forma de extorsión política mediante el terror, es intrínsecamente perversa, moralmente aborrecible e incompatible con ejercicio de la democracia y la libertad. Tras el horror de tantos años de plomo, corremos el riesgo de querer olvidar deprisa, como si el hecho de que ETA ya no matara nos eximiera de reconocer a las víctimas el papel que deben jugar en la construcción de una sociedad reconciliada. Hay que esclarecer la gran cantidad de asesinatos que todavía están por resolver. (...)