Menos ideología y más inversión
Publicado el 27/02/2018 a las 08:33
Ya podemos ver los resultados del famoso gobierno municipal del cambio. Después de casi tres años se confirma lo que muchos pensábamos: el cambio no ha servido para que los ciudadanos tengan una ciudad y una vida más confortable en una ciudad más moderna y acogedora, donde se haya fomentado la unión y colaboración de los vecinos entorno a un gobierno municipal más transparente y efectiva. Por el contrario, se ha fomentado la protesta de vecinos y comerciantes y la aparición de descerebrados fascistas, algo que ya teníamos casi olvidado. La gran mayoría de los vecinos ya se han dado cuenta que el gobierno municipal solo trabaja para los suyos. (...)
Sabemos que su política es sectaria porque lo hemos comprobado y sufrido. Se han pasado tres años sacando y metiendo banderas como si de conquistadores se trataran, se han manifestado por la independencia catalana, se han forrado a colocar carteles y cambiar señales al vasco, su colección de planes y estudios es infinita, etc. En resumen, mucho tocar las narices pero poca efectividad en el día a día y nula visión de futuro.
El Ayuntamiento del cambio a peor no ha gastado ni un euro en lo que realmente procura a los vecinos una mayor calidad de vida. Las calles están oscuras y adolecen de alegría y falta de luminosidad, menos mal que el comercio ayuda con la luz de sus escaparates hasta que consigan cerrarlos.
No se ha invertido en adecentar y reponer los firmes de las calles, que presentan por doquier baches, socavones, grietas y desgaste, por no hablar de los pasos de peatones que son más un peligro para los peatones que una protección. En fin, la sensación es de quiebra municipal mientras el señor Cuenca, que más que colaborador de Asiron parece un infiltrado de la oposición, se dedica a perder votos con sus planes de amabilización -que más parecen de desestabilización- que tienen enfadados a todos los que no piensan como ellos. La calle Iturrama, por poner un ejemplo, en la bajada desde la rotonda de Esquíroz a la de Fuente del Hierro se convierte en el paradigma del abandono más absoluto, con socavones de más de medio metro en las rotondas y deterioro generalizado del firme. En fin, una auténtica vergüenza y una falta de respeto para los vecinos y usuarios que aguantan con gran paciencia.
En resumen, mientras las calles se encuentran en un estado de deterioro nunca visto, el tripartito municipal se dedica a realizar obras que nadie considera necesarias, como el cambio de Pío XII, con un gasto de más de dos millones de euros. Decirle desde aquí al señor Asiron que la imagen de Pamplona necesita menos ideología y más inversión.
José Ignacio López Borderías, expresidente del Partido Liberal Navarra.