Mala educación
Actualizado el 20/01/2018 a las 08:40
Mediante la siguiente carta quisiera mostrar mi malestar tras lo vivido ayer (18/01/2018) por una profesional de la medicina en consulta privada. Mi hija de 4 años lleva dos semanas con muy mala cara, y lo digo en el sentido literal. La piel de su cara está muy roja, muy seca y además tiene un ganglio inflamado. Ayer la llevé a su pediatra, pero quería tener una segunda opinión y hoy le he llevado a la consulta de la Doctora Leache, reconocida dermatóloga en Pamplona. Me la habían recomendado unos familiares pacientes suyos. A la 13:20 h era la consulta, nos ha hecho entrar y yo le he explicado lo que le ocurría. Entonces la doctora se ha dirigido a mi hija y le ha preguntado si le picaba la piel, la niña no le ha contestado (supongo que como muchos niños de su edad cuando van al médico) a lo cual para perplejidad mía le ha dicho literalmente: “¿eres muda o sorda?”, y luego le ha dicho que iba a mirarle la piel, la niña se ha tapado la cara y se ha puesto a llorar y para terminar de arreglarlo le ha dicho “¿eres tonta”. Yo la verdad me he quedado tan fuera de juego, con su grosería y mala educación que no he sabido reaccionar. Después me ha mandado 3 cremas, me ha dicho que si necesitaba volvería a verla en unos días y en 5 minutos de consulta estaba en caja: “90€” por 5 minutos, un despropósito, la verdad, pero es lo de menos. Mi indignación, mi malestar ha sido al trato que ha recibido mi hija por una “profesional supuestamente cualificada”, que haciendo uso de su soberbia, mala educación y grosería ha pensado que está por encima de otros para faltar al respeto de tal manera. Me he sentido como un cliente, no como una paciente, a quien lo único que importa es despachar pronto y cobrar rápido para seguir haciendo caja. Podrá ser usted, Sra. Leache, muy buena dermatóloga, pero le falta algo primordial, y es educación y está claro que eso no se aprende en la Universidad.
María Redin (madre de Oneka Frauca)