Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Un año sin su sonrisa

  • Nieves Luquin|
Publicado el 13/12/2017 a las 08:28
Mi hija falleció con 17 años. No pudo más. No quiso hacer daño a nadie. Nos quería. Nos dijo que fuéramos fuertes. Se suicidó. Vive en nuestro corazón, lo que no alivia el vacío ni el tremendo dolor que sentimos. Nació “especial”. Con una capacidad muy alta como equipaje. Inteligente, con ganas de saber, empática, respetuosa, con baja autoestima que le condicionó la vida. Como otros niños en su situación, su edad intelectual estaba muy por encima de su edad y su edad emocional por debajo.
Esto supone un reto, una continua lucha, una gran carga que arrastrar. Lo “académico” ocupó demasiado su vida. Le pasaron dos cursos. Algún compañero se metía con ella y se sumó alguno más. Le molestaban a diario. No entendía por qué le pasaba eso. Hablábamos, lo aceptaba como parte de abrirse camino y hacerse “hueco” en la vida. Hablamos con el centro, con algunos padres.
Ante el acoso con amenazas graves, cambiamos de centro educativo. Tantas cosas que le apasionaban... Participó en la orquesta del ‘insti’. Admiraba a su profesor A. De cero y con trabajo hace que alumnos y flautas barrocas se aunen, dando como resultado conciertos espectaculares. Fotografía, música, ajedrez, pintura, dibujo, natación, baile, gimnasia rítmica, kárate, cine (con palomitas)...Todo, su elección. Amaba y respetaba la naturaleza. Obtuvo premios por su trabajo. Cuántos viajes en familia relacionados con la naturaleza y el arte, con profes y compañeros. Quería a su familia y a sus amigos. Preocupada por la justicia, por el respeto, por la amistad, sufría con el sufrimiento ajeno.
No entendía el acoso, la falta de respeto, la maldad gratuita. No entendía por qué, cuando se metían con ella, los demás no le ayudaban. Le dolía y le costaba entender esa amistad. La ayuda que solicitamos no fue efectiva. Le añadió sufrimiento y le hizo perder la esperanza. El suicidio fue su manera de terminar con un sufrimiento inmenso y acumulado que no fue capaz de soportar. Amaba la vida y tenía planes de futuro que no pudo hacer realidad. No fue egoísmo ni cobardía.
¿Qué no hicimos o qué hicimos mal? Nos queda la culpa. Le queríamos con todas las fuerzas. Nuestro entorno nos ha apoyado con mucho cariño y respeto. Pero cuando sucede, te anula, te saca del carril de la vida por donde todo sigue su curso. Aunque mires hacía ahí, no tienes fuerzas. Sientes que la vida ya no va contigo, no puedes ni te apetece retomarla.
Gracias de corazón a todos sus amigos, al grupo ‘Anarkotiko’ por la música y letra de “Copos de Hielo”. Con un final “especial” para Ella. A Besarkada en su año de existencia. Siempre ha estado y sigue estando ahí. Ayudando a gestionar nuestro dolor. A Goizargi por su ayuda para superar el dolor que, aunque llevan 15 años con su labor, por casualidad contacté con ellos. A los profesores que han dado clase a mi hija y trabajadores de los centros educativos. A Implika por su gesto solidario en nombre de mi hija. También agradecer a los diferentes equipos de servicios públicos.
Le recordaremos con amor. Nos dio tanto... Qué gran persona. Gracias, mi pequeña Elisabeth. Del acosador sabemos que tiene un radar especial. Detecta las diferencias, debilidades, lo que hace daño o molesta a sus compañeros. Acosa cuando los profesores no le ven. Los demás alumnos saben quién es. Muchos de esos niños acosadores tienen problemas. ¿Por qué, la víctima de acoso y su familia tienen que dar pasos para solucionar su situación? Si denuncian al acosador, no hay garantía de que no se vuelva en su contra. Con todo mi respeto, un toque de atención al Departamento de Educación. Al detectar a un niño con AACC (Altas Capacidades) debería darse, en primer lugar, una charla informativa a la familia y al centro escolar con las medidas a tomar. En segundo lugar, un listado de lectura de apoyo. Bibliografía AACC. Informar también de la existencia de asociaciones. Y, por último, un seguimiento del niño a lo largo de la escolarización.
Evitaría caer en el error generalizado, de que ese ñiño va a poder con todo. Importante que el niño sepa, de acuerdo con su edad, por qué se siente así, por qué es y le ven diferente. Le ayudará a entender lo que sucede. Hay que hablarlo. Se debe dar un mayor protagonismo al CREENA en AACC, también de la labor del orientador del centro. Y los profesores formados en AACC han de estar siempre en conexión con la familia. La formación de los profesionales debería estar contemplada oficialmente.
Que no sea una iniciativa personal ante la necesidad. Educación tiene que apoyar iniciativas como ANAC que surgen de la necesidad de dar salida a temas que precisan atención y que se dan en las familias de niños con AACC.
NIEVES LUQUIN CORRO, madre.
volver arriba

Activar Notificaciones