¿Yesa por Ave y Canal?
Publicado el 07/09/2017 a las 08:16
En un conocido chiste de hace unos cuantos años y que no se adecua para ser contado en esta sección, aparecían un rebaño de ovejas (todas blancas y entre ellas una de color negro), un poblado indígena en medio de la selva africana, el jefe y el médico de ese poblado (el galeno era el único europeo en quinientos kilómetros a la redonda) y, finalmente, un bebé bastante blanquito. El chascarrillo acababa con el jefe diciéndole al médico: “si tú no decir lo de oveja, yo no decir lo de niño”. Haciendo futurología navarra, hoy en la selva de nuestra política, yo me malicio -maliciar: sospechar de algo oculto, inmoral, inconveniente, etc.- que las declaraciones escuchadas a la consejera María José Beaumont sobre pedir un nuevo informe relativo a la seguridad del embalse de Yesa y la petición al gobierno central de que se paralicen las obras viene a ser algo así como: “si tú no decir lo de AVE, yo no decir lo de Yesa”.
En la pasada década de los sesenta una canción de The Monkees “A Little Bit Me, A Little Bit You”, traducida al español como “Un bocadito tú, otro yo”, los “cuatripartitos” podrían aplicarla para este probable cambalache usando la traducción textual, “Un poquito yo, un poquito usted”. ¡Ah! y de postre para los compañeros cutripartista, el gobierno de Navarra vuelve a los tribunales con el asunto de la planta de biometanización de La Ulzama. Nada, bocadito y medio…
¿Han necesitado de todo el periodo vacacional para acordar esto y para que no parezca ni una victoria de uno ni una rendición de los otros? Porque es evidente que IU, Podemos e incluso Bildu saben que el personal -perdón, “la ciudadanía”- está a favor de la construcción del AVE y del Canal. Así que se pusieron a pensar cómo maquillar su cuatridesacuerdo, desactivar la medalla que se ponía UPN, suavizar sus roces con el probable futuro socio PSN y desarmar la firme disposición del PP y el gobierno nacional en relación a llevar adelante ambas obras.
¿Qué sería de nuestra tierra si los políticos -¡vaya pandilla!- que nos han tocado en “malasuerte” se dedicasen a hacer labores positivas y favorables al común de “la ciudadanía”? Obtendríamos un resultado asombrosamente brillante, porque estas polémicas absurdas solo entretienen, ¡y son tan baldías! Este Rappel de andar por casa espera impaciente los acontecimientos de los próximos días.
Pablo Uriz Urzainqui