Gracias infinitas: un reconocimiento al HUN y a ADONA


Publicado el 03/09/2026 a las 05:00
Hay experiencias en la vida que irrumpen sin avisar y nos cambian el rumbo para siempre. Cuando la enfermedad llama a la puerta, el mundo parece detenerse y la incertidumbre se apodera de todo. En esos momentos de vulnerabilidad, descubrir que tras las puertas de un hospital no solo hay excelencia médica, sino también una profunda calidad humana, ha sido fundamental para nuestra familia.
Por ello, hoy escribo estas líneas con el corazón en la mano para hacer público un agradecimiento infinito. Quiero dirigirme, en primer lugar, al extraordinario equipo del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Navarra y al personal del Hospital de Día.
Gracias de todo corazón por el cuidado, la profesionalidad y la atención impecable brindada a mi marido. En cada consulta, en cada transfusión, en las largas horas transcurridas allí, hemos encontrado a profesionales cuya vocación va muchísimo más allá del deber.
De igual manera, resulta imposible no reconocer la labor imprescindible de ADONA (Asociación de Donantes de Sangre de Navarra). Gracias a la generosidad altruista de tantas personas y a la impecable gestión del Banco de Sangre.
Vivir momentos así nos enseña a valorar lo que verdaderamente importa y nos recuerda el privilegio de contar con una Sanidad Pública dotada de semejante nivel profesional y, sobre todo, de tan inmensa calidad humana.
A todas las personas que forman parte del servicio de Hematología, a la Dra. Amaya Zabalza que nos acompañó en los últimos días, al Dr. Arguiñano y al equipo de enfermería del Hospital de Día, Ana, Cristina, Merche…: gracias por vuestra dedicación y por ser el mejor refugio cuando la vida se vuelve incierta.
Toda nuestra familia os estaremos eternamente agradecidos por el cariño y trato recibidos.
La familia de Vicente Garrido