Sin ambulancia en Cabredo: pésimo servicio a los pueblos de la Navarra vacía


Publicado el 09/08/2026 a las 05:00
Mi madre, de 81 años sufrió una caída el día 6 de julio y fue trasladada al Hospital García Orcoyen de Estella, donde tras las pruebas oportunas vieron que se había roto el brazo derecho. Posteriormente, el día 10 fue operada en dicho Hospital y mandada a su casa al día siguiente. Hoy día 7 tenía cita en Rehabilitación de dicho Hospital, y ha sido trasladada en ambulancia, que fue solicitada por el médico de cabecera. La desagradable sorpresa que nos tenía guardada Osasunbidea, es que tras la cita le han dicho que para las posteriores sesiones de rehabilitación a las que debe acudir (dos sesiones por semana, los martes y jueves a las 9 Horas) no le van a poner ambulancia para el traslado, lo cual le hace imposible el acudir a dichas sesiones.
Cuando desde el Hospital me han llamado para comunicarme que no ponían ambulancia por cosas del protocolo, me han dado el número del teléfono de Atención al paciente de Osasunbidea, a quienes he llamado exponiendo las particularidades del caso y me han derivado a Admisión del Hospital (a quienes vuelvo a exponer el caso), de ahí me derivan al Centro de Salud de Viana (que es de donde depende el consultorio de Cabredo, municipio donde viven mis padres y a quienes vuelvo a exponer el caso) y de ahí me dicen que es el médico de cabecera quien debe solicitar la ambulancia, con lo cual mi madre va a donde el médico de cabecera para que pida la ambulancia. Pasada media hora, el médico de cabecera le llama diciendo que han denegado la ambulancia por motivos de protocolo.
Para que los lectores se hagan una idea, expongo brevemente las peculiaridades del caso: mi madre tiene 81 años y mi padre 87 y no se atreve a conducir por no verse con facultades mínimas para ello; viven en Cabredo ,que es un pequeño municipio de Tierra Estella que carece de transporte público (ni autobús, ni taxi, ni nada semejante); ninguno de sus dos hijos vivimos allí (yo en otra Comunidad Autónoma y mi hermano a más de media hora en coche); la movilidad de mi madre es limitada tras sufrir un ictus en Febrero del 2025 (eso influyó en la caída por la que se rompió el brazo) y a pesar de todo ello no se les facilita el traslado en ambulancia al Hospital para la rehabilitación.
Los protocolos están muy bien, pero no siempre sirven ,ya que hay casos con particularidades singulares que merecen un estudio propio. No veo solución a este problema, y es por ello que me dirijo a este medio, para que si lo tiene a bien, pueda dar a conocer a toda la ciudadanía lo rocambolesco del caso, así como el pésimo servicio que presta Osasunbidea a los pequeños municipios de la “Navarra vacía”.
José Miguel Gil Arana