Sin fronteras
Publicado el 02/08/2026 a las 08:24
Al ver las imágenes de la extraordinaria demostración de poder de Marruecos, vulnerando, según nuestro presidente, “la integridad territorial” española, a la vez que metía a nuestra clase política en su embajada aceptando la agresión con una sonrisa, tras toda una vida militar, creo que esta claudicación ante el asalto masivo constituye el episodio más doloroso de la desconexión que Pedro Sánchez mantiene con la realidad de la soberanía nacional y uno de los más dolorosos de mi vida. Lo acontecido en la Ciudad Autónoma (española desde 1580) no es un problema de orden público, ni humanitario, es un problema de seguridad nacional, consecuencia directa de una alarmante debilidad institucional sistémica y una errática política de fronteras abiertas que desprotege el flanco Sur de España y de Europa.
Esta desprotección ha demostrado el absoluto aislamiento internacional de España que este Gobierno se ha ganado a pulso. La Administración estadounidense censura explícitamente al Gobierno socialista por alentar de manera deliberada la inmigración masiva y advierte que estamos solos. La Unión Europea nos indica que si los inmigrantes son trasladados a la península sería suspendido el acuerdo de libre circulación de Schengen. Algo que ya han ejecutado y solicitado numerosos países encabezados por la Italia de Meloni, ante la manifiesta incapacidad española para custodiar los límites comunitarios.
Resumiendo, España asiste atónita al colapso fronterizo bajo la mirada reprobatoria de Occidente, mientras, en su obstinación por no contrariar a Rabat, Sánchez evita señalar a Marruecos a la vez que responde a las cancillerías europeas que la crisis de Ceuta que estas califican abiertamente de invasión no ha comprometido la seguridad. Un Gobierno incapaz de infundir respeto exterior (disuasión) y de garantiza su integridad territorial, según reconoció nuestro presidente, no sólo condena a Ceuta y a otros territorios españoles al desamparo, sino que degrada el prestigio de España a niveles intolerables. Es imperativo rectificar el rumbo y recuperar la firmeza. Un Estado que no defiende sus fronteras deja de ser soberano.
Félix Eugenio García Cortijo. Coronel de Infantería DEM (R).