El encierro va para atrás


Publicado el 05/07/2026 a las 05:00
08:07am, sábado 11 de Julio. En los tendidos de la Monumental de Pamplona y en su albero no cabe un alma más. En los corrales de la Plaza de Toros se encuentran seis toros (de pelo cárdeno) del ganadero José Escolar Gil.
Estos bichos resoplan ante el nerviosismo, o la posible tragedia a la que se pueden encontrar por las calles, derivada de los muchísimos jóvenes a los que van a tener que sortear para poder llegar a los corrales de Santo Domingo.
Los toros tienen muy presente que los mozos son de reacciones imprevisibles, pues vienen de almorzar. 08:04am, los del albero se abrazan, aplauden y saltan alborozados ante el gran acontecimiento de sus vidas: poder correr “tras los escolares” hasta Santo Domingo. 08:02:47am, suena el cohete y se abre la puerta de los corrales de la Plaza de Toros.
Salen dos toros y dos dobladores, orientándoles hacia el camino a seguir. Un astado salta a un joven yacente, sin que el mozo derrote ni haga nada reseñable contra el bicho. El embudo del callejón succiona a los jóvenes seguidos de los dos toros “subiendo” a Telefónica.
Salen dos cabestros y los cuatro toros restantes. Los cornúpetas se pierden por el contraluz del callejón saliendo a su encuentro unos mozos de las gateras mientras el operario de la Misericordia, con boina verde, ojea el discurrir de la carrera cuan vaca ve pasar el tren.
Las carreras de mozos y toros cogen velocidad olímpica como si de una moviola en vivo se tratase. Muchos son los que quieren “glutear” cuerno, y algunos chicos caen al suelo a la altura del Txirrintxa, no haciéndose nada en los pies porque caen de cabeza, levantándose inmediatamente para proseguir Estafeta p´abajo. Los pastores hacen su labor, mano en vara, para que la “procesión” no se disgregue.
La manada humana desarrolla el sentido, se solidifica, y con querencia al adoquín trata de dar alcance a la primada de toros. Los 6 están agrupados en Estafeta por el cortafuegos de los cabestros de arrastre, hasta desaparecer por la curva hacia Mercaderes.
La “serpiente multicolor” se rompe al entrar en Mercaderes, y… un toro cae en la curva al perder una pata, pero al ver tal gentío se levanta y sale veloz tras sus primos, dándoles alcance. Miguel Reta, de un salto se sienta en la barrera donde, momentos después, los participantes del desencuentro pasarán a saludarle.
Entre Iruñazarra y Mentidero, un joven rubio, de otras latitudes, yace en el suelo, pero pasando el último toro se levanta rápidamente propinándole con el glúteo una embestida al cornúpeta.
Este no se resiente ni de su cuerno izquierdo ni del posible latigazo cervical, y junto con sus primos dobla por la derecha al Ayuntamiento aumentando su velocidad de crucero.
Otro toro, con faja roja en su cuerno derecho recorre metros hasta un mozo que, caído en la Plaza del Ayuntamiento, se encunó en las astas colocándole la faja en la cintura.
El mozo manifestó a Diario de Navarra: “me encontré al toro guiri en mitad de la Plaza y lo arrollé por la velocidad que yo llevaba. Claro, es la primera vez que corría el toro y no sabía exactamente lo que tenía que hacer. En el campo les deberían dar un manual para el buen discurrir de la carrera y no se repitan escenas como ésta para cuando vengan a Pamplona”.
La llegada a Santo Domingo espiritualiza el ritual del encierro. Muchos se preguntan si como sucedió en 2015, 2016 y 2017 con los “Escolares”, … ¿les esperará un toro a sus primos en la línea roja (aunque no esté el del gorro rojo)?
El sonar de los badajos en los cencerros de la mansedad, manifiestan el pase de la comitiva a cajas destempladas por Santo Domingo. Raudos y veloces dan rienda suelta a la alegría de entrar a corrales, no sin antes dar un pequeño salto en la misma puerta. 08:00am. Suena el cohete.
La mozuna paralizada ante la raya roja despide a “los escolares”, visitándoles el próximo curso académico en “Monte Valdetiétar” de Lanzahita. Los pastores, en corrales, hacen tumbarse a tres toros que se encuentran tranquilos y sosegados junto a los cabestros, donde, menos mal, ya no está entre ellos “Cristiano Ronaldo” que les hacía correr con la lengua fuera.
La Policía Municipal, se coloca en la raya roja con el VAR… por si algún animalista distorsionador de la vida natural, desea encadenarse en la cuesta. Los “mozorlacos” miran a corrales, con la tensión en sus rostros.
En liturgia, cantan en la hornacina del Santo por la pronta recuperación, llegada de los toros al campo y que no sufran percance alguno en el traslado. Hoy no se canta en euskera porque no estaban los de los carteles… pues estaban de parranda.
Tras la jota se retira al Patrón Santo, a pasar la noche en su lugar de descanso. La noche y la farra continúa… aunque vayamos para atrás. ¡¡¡Viva Fermín San!!!
Antonio María Ayechu Suberviola. Aficionado taurino