Los pacientes también tenemos horarios

Los pacientes  también tenemos horarios
AmpliarAmpliar
Los pacientes también tenemos horariosDN
Los pacientes  también tenemos horarios

CerrarCerrar

Xabier Mugica y María Guerrero

Publicado el 19/06/2026 a las 05:00

Los pacientes de hemodiálisis que utilizamos el servicio de ambulancias programadas de Bidean queremos trasladar una preocupación que afecta a nuestra calidad de vida y que, pese a los anuncios de mejora realizados en los últimos meses, seguimos sufriendo día tras día. La hemodiálisis no es una consulta cualquiera. Es un tratamiento imprescindible que condiciona profundamente nuestra vida diaria, nuestra alimentación, nuestros horarios y nuestro estado físico. Por eso resulta difícil entender que un servicio denominado “programado” funcione con una falta de previsión que repercute directamente en quienes dependemos de él. Con frecuencia, las ambulancias llegan a recogernos hasta media hora antes de la hora prevista. Para muchas personas esto puede parecer un detalle menor, pero no lo es. Ese adelanto obliga en numerosos casos a salir de casa sin haber podido desayunar adecuadamente, algo especialmente perjudicial para pacientes que, además de insuficiencia renal, padecen otras enfermedades como la diabetes. La situación tampoco mejora al finalizar la sesión. Son habituales las esperas de 40 minutos o más para regresar a casa. Después de varias horas conectados a una máquina, muchos pacientes vuelven cansados, débiles o con malestar. Sin embargo, debemos esperar a que llegue el transporte y, en ocasiones, realizar recorridos innecesariamente largos antes de llegar a nuestro destino. Además, las consecuencias no terminan ahí. Cuando las ambulancias llegan demasiado pronto al hospital, los pacientes permanecemos largos periodos de tiempo esperando a ser conectados a diálisis. Es decir, acumulamos tiempos de espera tanto antes como después del tratamiento. Queremos dejar claro que esta crítica no va dirigida a los conductores. Los pacientes percibimos el malestar que muchos de ellos también sufren debido a la organización del servicio y reconocemos su profesionalidad y el trato humano que nos dispensan. El problema no parece estar en quienes conducen las ambulancias, sino en la planificación y coordinación de los traslados. Recientemente se han presentado indicadores para medir la calidad del servicio, el cumplimiento de horarios y la satisfacción de los usuarios. Sin embargo, quienes utilizamos este transporte de manera habitual tenemos la sensación de que la realidad diaria sigue siendo muy diferente de la que reflejan esos datos. También se nos indica que las reclamaciones y sugerencias pueden tramitarse a través de una página web. Pero conviene recordar que muchos pacientes en diálisis tienen una edad avanzada y no siempre disponen de los conocimientos o los medios necesarios para utilizar estas herramientas con facilidad. No pedimos privilegios. Pedimos algo tan sencillo como que un servicio programado sea realmente programado, que se respeten los horarios y que se tenga en cuenta que detrás de cada traslado hay personas enfermas que merecen consideración, dignidad y un poco más de respeto por su tiempo y su salud.

Xabier Mugica y María Guerrero en representación de 19 pacientes de hemodiálisis.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora