No tenemos más servicios. Tenemos los mismos, duplicados


Publicado el 12/06/2026 a las 05:00
Hay realidades que asumimos como normales simplemente porque siempre han estado ahí.
La Comarca de Pamplona es una de ellas. Vivimos en lo que, en la práctica, es una única ciudad de más de 300.000 habitantes, pero seguimos gestionándola como si fueran muchas. Navarra cuenta hoy con más de 700 entidades locales para apenas 650.000 habitantes, además de más de 1.100 millones de euros de gasto municipal anual. Este entramado, en la comarca, se traduce en un modelo claramente mal gestionado.
El caso de Erripagaña es especialmente llamativo: un barrio que superará los 15.000 vecinos, dividido entre cuatro ayuntamientos distintos. Una situación que la propia Cámara de Comptos considera incompatible con una gestión racional.
Pero no es solo una anécdota. En la Comarca de Pamplona se repiten estructuras completas: varias policías municipales, distintos departamentos de urbanismo o brigadas de limpieza trabajando sobre un mismo espacio urbano continuo, técnicos, alcaldes, concejales... No tenemos más servicios, tenemos los mismos… duplicados.
Y esa duplicidad no es inocua. Es, sencillamente, derroche. Un sistema que multiplica estructuras, costes y burocracia para dar servicio a ciudadanos que comparten las mismas calles. Un sistema que gestiona mal los recursos del ciudadano.
Mientras tanto, otras ciudades han optado por modelos más integrados. Vitoria-Gasteiz ha incorporado a lo largo del tiempo numerosos núcleos que hoy forman parte de la ciudad - como Armentia o Ali- bajo un único ayuntamiento. Un solo gobierno local, una sola planificación y una única estructura de servicios para un mismo espacio urbano.
La pregunta es inevitable: ¿tiene sentido que cambiar de acera implique cambiar de ayuntamiento en una misma ciudad? Quizá el verdadero problema no sea solo cómo está organizado, sino el coste de seguir manteniéndolo así.