La sanidad navarra y los pacientes olvidados: 8 meses esperando una primera consulta en Traumatología


Publicado el 27/05/2026 a las 05:00
Siempre se habla -y con razón- de la situación de los médicos, de sus condiciones laborales y del conflicto que mantienen con el Departamento de Salud. Se habla de Digestivo, de Traumatología, de Atención Primaria, de listas de espera imposibles y de la saturación del sistema. Pero casi nunca se habla de quienes están pagando las consecuencias directas de todo esto: los pacientes y sus familias, es decir la sociedad en general.
Mi madre ha pasado ocho meses esperando una primera consulta en Traumatología mientras convivía diariamente con dolor, limitaciones físicas y la incertidumbre de no saber exactamente qué le ocurría. Debido a esto durante todo ese tiempo no ha podido hacer vida normal ni desempeñar su trabajo con normalidad.
Y aun así, después de esa larga espera, después de ser vista por el traumatólogo la solución no llega de inmediato: ahora tiene por delante otros seis meses para poder ser operada. Seis meses en los cuales a cada día que pase va a ir a peor y más lenta será la recuperación después de que la operen.
Entiendo perfectamente que muchos profesionales sanitarios están desbordados y reivindican mejoras necesarias. Sería injusto cargar la culpa sobre quienes sostienen el sistema día tras día. De hecho, todo este tiempo ha sido atendida únicamente por su médico de familia. Pero también creo que alguien debe decir en voz alta que los pacientes se están convirtiendo en los grandes olvidados de este conflicto.
Porque detrás de cada número en una lista de espera hay personas reales. Personas que sufren dolor, que ven deteriorarse su salud y su calidad de vida mientras esperan una llamada que no llega. Personas que viven con el miedo de que, cuando finalmente llegue su turno, el problema sea ya más grave o incluso irreversible, como es el caso de mi madre. El tiempo sigue pasando para quienes esperan una prueba, un diagnóstico o una operación. Y la realidad es que las enfermedades no hacen pausas. La sanidad navarra siempre había sido motivo de orgullo y un referente dentro de España. Precisamente por eso preocupa tanto llegar a una situación en la que esperar un año a que te atiendan se convierta en algo cotidiano. No lo es.
Hace falta una solución urgente, seria y responsable. No solo por los profesionales sanitarios, sino también por los pacientes, que son quienes sostienen con sus impuestos un sistema público que debería garantizar una atención digna y en tiempos razonables.
Porque mientras unos negocian y otros gestionan, hay miles de personas esperando.