Operan a mi marido y me deniegan el permiso


Publicado el 19/05/2026 a las 05:00
Mientras se habla constantemente de humanizar la asistencia sanitaria, parece olvidarse que también hay que humanizar las condiciones de quienes cuidamos. La conciliación entre vida laboral y personal ha sido un reto constante para , en este caso, las enfermeras. Las dificultades para adaptar los turnos a circunstancias personales justificadas evidencian una rigidez organizativa que resulta difícil de comprender.
En mi caso he solicitado un permiso -una noche- debido a una intervención quirúrgica programada de mi marido al día siguiente, petición que ha sido denegada pese a su carácter excepcional y plenamente justificado (la noche “corresponde “al día anterior a la intervención, el turno es de 22h a 8h)
Lejos de esta situación concreta, cabe señalar que estas dificultades no son aisladas, si no consecuencia de una falta estructural de personal; esta carencia responde a políticas poco eficaces de captación y fidelización, así como una planificación insuficiente por parte de la Dirección de Enfermería. Facilitar la conciliación no debería ser in privilegio sino una garantía básica dentro de cualquier organización sanitaria moderna.
Mª Dolores Carlos de Vergara enfermera Hospital de Navarra