Bloqueo a los traslados y a la conciliación: el caso de Carcastillo


Publicado el 14/01/2026 a las 05:00
Afirmaba en noviembre la presidenta de nuestra comunidad que estamos en la Navarra más igualitaria pero que aún hay camino… y no mentía. De lo que no se ha dado cuenta es de que donde tiene que seguir trabajando es en su propia casa: en Osasunbidea. Obtuve mi puesto en la OPE 2020 y acumuladas. Con la ilusión de quien, tras años de contratos temporales y méritos, consigue por fin una plaza, me dispuse a iniciar una nueva etapa en Carcastillo.
Esta población tiene dificultades históricas para encontrar médico; de hecho, ha sido designada “plaza de difícil cobertura” dado que la distancia con las grandes ciudades la hace poco atractiva. Yo, residiendo en Pamplona con dos niños pequeños, un marido también médico y sin familiares que nos puedan echar una mano, intenté conciliar solicitando una reducción de jornada acumulada para acudir dos días por semana.
Mejor tener médico dos días que ninguno, ¿no? Pues Osasunbidea no piensa así. A pesar de la falta de personal, me deniegan la acumulación de la jornada reducida y me indican que, si quiero reducción de jornada, debo ir todos los días. Señores: es una hora de ida y otra de vuelta, ¿Voy hasta allí para trabajar una hora y volver? ¿Dónde está la conciliación? En las estadísticas de Osasunbidea constará que no han denegado ninguna reducción de jornada por cuidado de menores (porque la ley les obliga), pero en la práctica es falso. Siendo conscientes de ello, dejan a Carcastillo sin médico. Eso sí: la plaza sigue vacante, a mí no me dejan ir ni dos días y lo “apañan” moviendo médicos de otros centros de la zona, dejando todo mal cubierto.
Visto lo visto, me presento al concurso de traslados (si no me dejan trabajar, debo irme a otro lado). Pero, como bien comentó mi compañera Marian Urra, Osasunbidea vuelve a hacer gala de su nefasta gestión demorando la incorporación hasta que se resuelva la nueva Oposición, donde sale mi plaza y otras 70 más que siguen sin cubrir. Todo intento por mi parte para agilizar este traslado ha sido desestimado. Cuando uno es juez, jurado y verdugo hace lo que quiere… y luego se preguntarán por qué no vienen médicos a Navarra.
¿Con qué valor se designa una plaza como de difícil cobertura y no se permite conciliar para cubrirla al menos parcialmente? ¿Con qué valor se demoran los traslados con la excusa de que quedarán plazas “descubiertas”, cuando saben que no es verdad?
Ya os lo digo yo: por dejadez e incompetencia. Y mientras la gente espera sin médico que la atienda, yo me quedo en casa por no poder conciliar. Lo siento, lo intenté.
Alba María Rodríguez García, mujer, Madre y médico de Atención Primaria.
