Mi más sincero agradecimiento


Publicado el 26/10/2025 a las 05:00
Nunca se habla de lo difícil que es decir adiós a un amigo. Para cualquiera podría ser terminar una amistad, pero esto va más allá. Es sorprendente lo mucho que se habla de la salud mental en centros, redes, deportes, etc; y lo poco que nos preocupamos por los que están cerca. No llegamos a darle importancia hasta que aparecen grandes titulares, pero deberíamos pararnos a pensar en los de al lado. Y cuando te paras de verdad llegas a ver a la que tienes junto a ti, a tu amigo, pero él ya no está vivo. Y lo dejó de estar hace mucho tiempo, y lo aparenta, pero desde hace mucho tiempo la ansiedad se ha llevado sus nervios, y la tristeza sus sentimientos. Y cuando menos te lo esperas te llega el “shock”: “me quiero ir”, no te quieres despedir, pero te empiezas a dar cuenta que ha pedido tantas veces ayuda que ya no se cree lo que le dicen , deja de creer en tu preocupación, deja de creer en lo que mejor se le da y, aún peor, deja de creer en la vida. Esta carta va dedicada a ese amigo que me dio fuerzas para seguir viviendo cuando él las necesitaba más que yo. Maite Zaitut Bihotza. Y a todas esas personas que luchan contra su pensamientos negativos cada día y siguen adelante.
Haizea Ecay Valbuena