César Ortiz-Echagüe, el "Mies van der Rohe español"


Publicado el 02/10/2026 a las 07:29
El pasado domingo falleció César Ortiz-Echagüe, uno de los grandes arquitectos que ha tenido España en el siglo XX. Autor de obras notables en el momento más brillante de la arquitectura de este país, ha dejado para la profesión un magnífico ejemplo de señorío y generosidad.
Ortiz-Echagüe acabó la carrera en 1952, obteniendo con su fin de carrera el Premio de la Academia de San Fernando. Era, al decir de Alejandro de la Sota, el mejor de su promoción. Su primera obra fueron los comedores para los trabajadores de la SEAT, en Barcelona (1954-56), que diseñó junto a Manuel Barbero y Rafael de la Joya; un edificio con el que obtuvieron, en 1957, el Premio Reynolds a la mejor obra en aluminio construida ese año en el mundo, con un jurado que presidían Mies van de Rohe y Willem M Dudok. Este galardón supuso un éxito mundial incontestable para ellos y para España, cuya arquitectura “no tenía sitio” aún en el concierto mundial de la profesión.
Este hecho le llevó a dar conferencias en Alemania y Suiza, en las que, dando muestra de la generosidad que le caracterizó toda su vida, no habló solo sobre sus obras sino que se empeñó en mostrar también las de sus colegas: Bohigas, Coderch, Corrales y Molezún, De la Sota, Peña Ganchegui…, mostrando al mundo por primera vez la calidad de la arquitectura que se estaba haciendo en España.
Calidad que quedó después recogida en el número que la revista suiza Werk encargó a Ortiz-Echagüe (Werk 6/62) y que, bajo el título Spanische Architektur und Kunst, supuso la presentación en sociedad, ante el mundo, de la arquitectura española contemporánea.
Su relación con la Universidad de Navarra se remonta a 1967, cuando colaboró con la puesta en marcha de la Escuela de Arquitectura, de la que fue nombrado profesor extraordinario. Años después impulsó el vínculo entre su padre, José Ortiz Echagüe, y el centro académico, que resultó determinante para la donación por su familia de su archivo fotográfico, un legado de 1.100 imágenes, 1.500 negativos en papel y 28.740 negativos, origen del Fondo Fotográfico de la Universidad y germen de la Colección de fotografía que actualmente conserva su Museo.
A Ortiz-Echagüe algunos le llamaron “el Mies van der Rohe español” por su arquitectura de acero y vidrio, muy racionalista. Junto con Rafael Echaide, realizó brillantísimos edificios para la empresa SEAT, para el Banco Popular, etc. y, cuando estaba en la cúspide de su prestigio, renunció a nuevos encargos para dedicar todas sus energías a un proyecto con gran carga social: el Instituto Tajamar, en Vallecas, junto al cerro del Tío Pío. Decía convencido que este proyecto, que desarrolló también con Echaide, era su mejor obra, porque era la que mejor encarnaba el servicio a los demás que siempre soñó con prestar por medio de sus edificios.
Al acabar la primera fase de Tajamar, cerró su estudio y renunció, generosa y heroicamente, a la arquitectura, que tan bien se le daba, para dedicarse al servicio a la sociedad, primero como miembro del Opus Dei, del que formaba parte desde 1945, y desde 1983, como sacerdote. Sin embargo, nunca se olvidó de la arquitectura, siendo pieza importante en la puesta en marcha de dos proyectos notables: el del edificio de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, (obra de E. Aguinaga, R. Echaide y C. Sobrini), para el que recabó fondos entre sus amigos, y el del Santuario de Torreciudad, proyectado por Heliodoro Dols.
*El autor es profesor de la Escuela de Arquitectura de Navarra