‘Bandada’ y la música de ser mujer

Clarissa Pinkola Estés escribió en su libro super ventas ‘Mujeres que corren con lobos‘ que “dentro de toda mujer alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad apasionada y sabiduría eterna. Es la Mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción que representa la esencia femenina instintiva“. Es curioso que fuera este libro el que me llevara a conocer hace ya unos años a Marian Ruiz y son precisamente estas palabras las que podrían definir a la perfección a esta cantante, compositora, artista y poeta que, con el nombre artístico de ‘Bandada‘, reivindica el alma femenina en todo su esplendor a través de la música y del arte. Esta semana, Marian nos acerca a su universo creador y femenino en el blog.

Sopa de Letras: ¿Dedicarte a la música es algo que has sentido como una llamada o se trata de una vocación más racional?

Marian Ruiz ‘Bandada’: Desde niña he sentido la llamada del arte, en sus diferentes manifestaciones. Cantar, pintar, bailar, el teatro… Siempre han formado parte de mi vida. Imagino que mi familia ha fomentado también esa necesidad, ya que mi madre es un mujer culta y con mucha sensibilidad artística, que lee y ama la cultura y así me lo ha transmitido. Y mi padre canta muy bien, tiene una alegría innata. También recuerdo las reuniones familiares, todos cantando, mis abuelos, tíos… Supongo que una nace y en parte también se hace. Y luego al ser de madre navarra y padre andaluz, tengo esa mezcla racial que te marca y te proporciona una manera de sentir y de estar en el mundo diferente. Creo que tengo la fuerza y coraje del norte y la pasión y sensibilidad del sur.

SDL: ¿Te consideras una mujer luchadora?

MRB: Jajaja. No sé si me considero luchadora. Más bien creo que soy una mujer con mucha fuerza, con un alma inquieta… Una buscadora. La palabra lucha ya no me dice tanto como antes, porque implica cierto grado de dolor, de destrucción. Así que con los años me estoy volviendo más “vividora”, que es una palabra más luminosa. Sin dejar de creer en lo que siento por dentro. De ahí me vienen la fuerza y las ganas de seguir persiguiendo mis sueños y de dar voz a los temas que considero que tienen que estar presentes, sobre todo el lo relacionado con lo social.

SDL: Tu fuerza está enfocada a la música, pero también a la lucha por la visibilidad y la igualdad de la mujer.

MRB: Eso es. Y también en parte mi fuerza viene del teatro y la danza, que me han permitido conocer otros lenguajes, descubrir mis límites y también mis posibilidades. Creo en el cuerpo como fuente de sabiduría y conocimiento. Es maravilloso dejar que nuestras corazas vayan cayendo y quedarse a veces desnuda y vulnerable, con todo el dolor en una mano y a la vez esas ganas de volver a levantarse. Creo que las mujeres en general somos seres increíbles, con tantas capacidades, capaces de crear vida – y no me refiero sólo a tener hijos, por supuesto – de construir de la nada belleza, de tejer redes… Y hemos sido silenciadas, olvidadas, relegadas a un segundo plano, repudiadas, vilipendiadas, ignoradas, maltratadas, ultrajadas y pisoteadas por un sistema patriarcal que ya está obsoleto. Y aquí estamos todas, haciendo piña y reivindicando lo que nos pertenece: un lugar en el mundo, en la historia y en la sociedad. Y sé que este movimiento y esta llamada está despertando a muchos hombres buenos, que están hartos de los roles que les han adjudicado. Así que espero que juntos y juntas logremos hacer un futuro más amable y que perdure en el tiempo.

SDL: ¿De dónde viene tu nombre artístico, ‘Bandada’?

MRB: Bandada vino con el viento. Es un nombre evocador, con fuerza, que te trae la palabra libertad, alas, vuelo, pájaros, cielo… Pienso que representa a un alma libre y a la vez a una bandada de seres que vuelan juntos y unidos.

SDL: ¿Cuándo decidiste dedicarte a la música?

MRB: A los 14 años ya empecé a escribir poesía y a los 17, a componer. Más tarde tuve una banda de rock que me dio muchas alegrías. Cuando terminó, estuve unos años centrada en mis estudios universitarios y al tiempo, decidí formarme en Arte Dramático en la Escuela Navarra de Teatro. Al cabo de unos años volví a componer y formé “SmallBand” junto con el músico Benjamín Pérez Blaya. Y ya después pensé que era el momento de dar un salto y apostar más en serio por la música y mi pareja César Sánchez y yo decidimos arreglar las canciones que forman parte del disco. Y hasta aquí. Así que creo que la música ha estado siempre latiendo en mí. A veces dormida, otras viva… Pero siempre ahí, acompañándome.

SDL: Tienes otros perfiles y has desarrollado otras facetas artísticas. Háblame de ellas.

MRB: Bueno, como ya he dicho, estudié Magisterio pero al terminar, descubrí que quería ser actriz y estudié Arte Dramático en la Escuela Navarra de Teatro. Ese aprendizaje me aportó mucho como persona, me llevó a conocer a gente maravillosa, me ayudó a conocerme a mí misma y me fue llevando de vuelta a la música.

SDL: También eres madre, algo que vives con mucha intensidad.

MRB: Sí, soy madre de un niño de cuatro años llamado Kiran. Es un ser especial y muy inteligente y siento que estamos muy conectados. Reconozco que es difícil a veces lidiar con todo, sobre todo dedicándome a esta profesión. Pero intento que él esté muy presente. Y cuando es posible, me lo llevo a los conciertos. Su padre está en la banda y eso es bonito, nos ve en el escenario, a veces se ha subido a cantar y bueno, en el disco la última canción es un tema que compuse para él y canta, con su vocecita de niño pequeño. Es muy emocionante ser madre. Pero como suelo decir, los hijos son de la vida. Y a mí me gusta pensar que soy su acompañante y que él será lo que quiera ser. Además, ser madre es sólo una parte más. Y considero que es muy respetable no querer serlo porque podemos crear proyectos, sueños y cultivar lo que nos pida el cuerpo y nos permitan nuestras circunstancias.

SDL: ¿Algún momento especialmente significativo en tu vida?

MRB: No sé. He tenido muchos. Como soy una persona intensa, las experiencias me dejan huella. Viajar es algo que siempre me ha dejado sensaciones muy profundas. Por supuesto, el nacimiento de mi hijo. Es algo brutal. Algunos momentos amorosos dichosos y claro, la música. Hay conciertos que son inolvidables, que te hacen seguir adelante y que dan sentido a tanto trabajo y esfuerzo. Aunque al final, creo que el esfuerzo es relativo porque cuando algo te gusta, una conecta con el gozo y el placer y eso te compensa.

SDL: ¿Ha habido alguna persona que te haya dejado huella de forma especial?

MRB: Soy una persona muy de mis amigas y amigos. Me gusta estar con mi gente y creo que la amistad es super importante. Los amigos los eliges y te quieren tal y como eres, te apoyan incondicionalmente. Pero claro, mi familia es mi pilar. Mis padres… ¡buff!. ¡Tengo tanto que agradecerles! Mi hermana también es un ejemplo para mí de inteligencia, fuerza de voluntad y sensibilidad. Y mi pareja, que cree en mí más que yo y siempre está ahí. La gente que me deja huella realmente es la de a pie, la cercana, la que tengo a mi lado día a día, la que tiene una vida sencilla.

SDL: ¿Qué es para ti ser mujer?

MRB: Ser mujer es poder experimentarme en todas mis formas, desde la libertad, desde el arte, desde el ser yo misma y aceptarme con mis luces y mis sombras. Ser mujer es un camino que recorrer, una búsqueda, es sorprenderme cada día y maravillarme ante la vida, las personas que me muestran una sonrisa, es valorar a quienes me rodean, es quererme y poder amar sin tapujos, es ser compasiva, es gozar y seguir adelante, abriendo las alas y blandiendo el estandarte de la poesía y de los sueños. Es no esperar que la vida sea de color de rosa, sino apreciar cada matiz. Es frenar, parar y escuchar tus propios latidos. Es descalzarse y andar sobre la hierba, despeinarse, jugar y reír. Es el silencio y las lágrimas y el aire de la calle. Son los pequeños detalles. Es saborear la existencia. Es piel y mirada.

SDL: ¿Cómo se puede avanzar en femenino en este mundo, desde el arte o desde la música, en tu caso?

MRB: Simplemente, aprendiendo de los errores. Sin mirar atrás porque eso ya pasó y sin pensar demasiado en el mañana, que no existe. Creo que el presente es un buen lugar para estar. Y bueno, si te caes, te vuelves a levantar. Yo creo que no hay lugares femeninos pero que sí hay una manera de situarnos en el mundo desde los valores femeninos que considero que son la sensibilidad, la fuerza, el amor, la paz, la libertad, la empatía y la ilusión por crear y construir espacios en el que todas las personas tengamos cabida. Y desde luego, el arte y la música como lenguajes de todo nuestro potencial como seres humanos. Como suelo decir: “Que no pare la música del corazón y que de los pies nos crezcan alas para volar muy alto”.

SDL: Esta primavera comienza para ti con un acto muy especial 8 de marzo.

MRB: Esta primavera voy a iniciar mi gira de conciertos con una acción el día 8 de marzo, en el balcón de la sede de UGT de Pamplona, en un acto homenaje a todas las mujeres en el cual recitaré un poema escrito por mí e interpretaré cuatro canciones. Será a las 13:00 h. y con ello pretendo dar mi apoyo a la causa feminista por la igualdad. Creo que son tiempos de cambio y que la música y el arte en general, deben contribuir a remover conciencias y a hacer de este mundo un lugar mejor para todas las personas. Además, como mujer que soy, me siento muy identificada con este sentir y sé que desde la sensibilidad y la belleza, se pueden conseguir muchas cosas y avances bonitos. Pasos necesarios para construir una sociedad más ética y respetuosa.

SDL: Y en breve, un concierto también en femenino.

MRB: Sí, además de lo anterior, voy a actuar con mi espectáculo “Mujeres en rock y versos”. El 15 de marzo estaré en Galar y el 30 de marzo en el Civivox Iturrama, con toda la banda. Es un concierto-recital de poesía, que aúna poemas de grandes escritoras contemporáneas y poemas y música de “Bandada”. Estoy muy ilusionada porque creo que la poesía es esencial, una forma de transmitir emociones única y pretendo que este concierto sea un viaje emocional y emocionante a través de la magia de las palabras y de la música, que llegue al corazón y conmueva, que de eso se trata.
Y en breve también, el 6 de abril voy a participar en el ‘Nosotras festival’, un festival en el que tres mujeres cantantes seremos protagonistas. Será en la Sala Indara de Pamplona. Pero de momento, hasta aquí puedo leer.

SDL: ¿Qué significa para ti participar en estos eventos?

MRB: Para mí participar es importante en el sentido de que la música y la palabra – o la poesía – son mis medios de expresión más viscerales, por decirlo de alguna manera. Son la voz de mi alma. Y subirme al escenario supone una fuente de satisfacción enorme: sentir el calor del público, transmitir emociones, que se cree esa magia… La música permite una comunicación inmediata y directa con los espectadores, una especie de comunión. Eso no tiene precio. Es algo mágico e irrepetible, que además muta, cambia con cada concierto. Algo vivo.

SDL: ¿Cuáles son tus retos?

MRB: Vivir con mayúsculas, disfrutar del paseo, amar lo mejor que pueda y seguir dando conciertos mientras me queden ganas.

SDL: Nos dejas un regalo en forma de poema…

MRB: Así es.

MUJERES…
Que no nos quiten las palabras,
que seamos bocas encendidas
y enarbolemos
las banderas de tantos siglos mudas.
Que nadie -ni ahora ni nunca-
nos diga qué vestido llevar,
qué credo abrazar,
qué labios besar,
qué emoción sentir
en los adentros.
Que seamos luces propias
e inadecuadas ideas,
que bailemos la canción del viento
y la poesía
y tendamos puentes
bajo las estrellas de la locura
Que mi raza no sea una frontera
ni mi piel un color donde marcar
el miedo a mi procedencia.
Que no me cosifiquen ni encorseten
horadando las dunas de mi cuerpo
con leyes inventada para el hambre.
Que seamos madres (o no),
locas,
vulnerables,
sabias,
fuertes,
LIBRES.
Que el tiempo nos arrugue la rabia
para hacer con ella un arco iris
donde volcar los sueños
y la risa.
Que la historia nos nombre
y los hombres nos honren
con sus manos abiertas a la vida.
Que sin olvidar a mis ancentras,
pueda tejer el manto de un futuro sin humillaciones.
Que nadie me llame puta, frígida, buscona.
Que no me golpeen, asesinen, controlen,
coarten, señalen.
Que podamos ir solas por la calle
sin miedo
y que el estupor de paso a la belleza.
Que mi sueldo sea el tuyo, varón,
y que mi cuerpo no se venda como una mercancía.
Que seas simplemente un compañero
y con respeto, nos acompañemos.
Que todas mis hermanas
sean lo que ellas quieran
y juntas / y juntos
construyamos
un mundo
sin jaulas ni rivalidades
donde la semilla
crezca alta
hacia un nuevo mañana.

Marian Ruiz presentó en febrero de 2018 su primer disco en solitario, Bandada, con título homónimo a su nombre artístico.

 

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