Colibasanu, que pudo descender hasta el campo IV (7.100m), fue de los primeros en llegar a la cima
Tenía muy claro que su ascensión al Annapurna sólo tenía sentido como homenaje al pamplonés Iñaki Ochoa de Olza, fallecido en esa montaña el 23 de mayo de 2008, y así fue. El rumano Horia Colibasanu -compañero de cordada del navarro en aquella fatídica expedición y la persona que arriesgó su vida al acompañar y cuidar del pamplonés durante cuatro días a 7.400 metros- alcanzó ayer la cima del Annapurna, donde se acordó de su gran amigo y enarboló una bandera de Navarra que había pedido meses atrás a la familia Ochoa de Olza.
Colibasanu, que pudo descender hasta el campo IV (7.100m), fue de los primeros en llegar a la cima. Desde ella llamó a su casa a las 10.50 (horario español). Junto a él, o quizá unos minutos más tarde (las informaciones publicadas en las distintas webs difieren en ese punto), también holló los 8.091 metros el asturiano Jorge Egocheaga, un montañero fortísimo al que Ochoa de Olza consideraba "un hermano" y con el que compartió filosofía alpina y varias expediciones. Egocheaga, junto al zamorano Martín Ramos, bajó ayer hasta el campo II (5.600m).
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