El TAN ordenó en 2007 la clausura de un hoyo de Gorraiz porque las bolas entran en la parcela de un vecino. Ahora, un juez lo ha comprobado in situ
EN junio de 1999, un vecino de Gorraiz reclamó al Club de Golf de la localidad que revisara la ubicación del tee de salida del hoyo 15, pues decenas de bolas se colaban a gran velocidad en su parcela al intentar llegar de un solo golpe hasta el green. Las bolas causaron desperfectos en la vivienda y el miedo de sus propietarios a utilizar el jardín.
Ayer, diez años después, un juez visitó el hoyo conflictivo para comprobar in situ cómo las bolas desviadas lanzadas por dos peritos siguen entrando en casa de Tomás Muñoz, a pesar de que el club de golf adelantó la salida. En los más de 3.500 días transcurridos entre las dos situaciones, el vecino atesora decenas de pelotas de golf que han entrado en su vivienda y también una resolución del Tribunal Administrativo de Navarra, que ordenó la clausura del hoyo hasta que fuera rediseñado.
Sin embargo, la orden del TAN nunca se llevó a cabo, ya que el Club del Golf de Gorraiz y el consistorio recurrieron la resolución y elevaron su apelación hasta el Tribunal Contencioso Administrativo de Navarra. En marzo de este año se celebró una vista oral y ayer se llevó a cabo un "reconocimiento judicial", en el que cada una de las partes trató de demostrar ante el juez y sobre el terreno la fuerza de sus argumentos.
El vecino solicita que se mantenga la salida del hoyo adelantada y se gire 30º, para evitar, junto a una red, que las bolas fallidas sigan cayendo en la parcela de su propiedad. El campo de golf aboga por retrasar de nuevo el tee de salida de hombres con una red que salve las bolas fallidas.
Según el vecino, actualmente entran a su parcela una decena de bolas al año, muy lejos de las más de 200 que llegó a contabilizar hace 10 años. Sobre el terreno, los jugadores que cada uno llevó demostraron que sus teorías eran ciertas, es decir, que las bolas sí pueden entrar en casa del vecino si son golpeadas de forma errónea, algo que no escapa ni a jugadores principiantes ni a profesionales. Los dos "peritos" que llevó el vecino golpearon desde el tee de salida la bola y la colaron en la parcela privada en, al menos, cuatro ocasiones. Los dos eran profesionales, masters de golf y uno de ellos diseñador de campos de golf.
Por parte del Club de Golf se trató de demostrar lo contrario: que las bolas pueden dirigirse desde la salida por la calle del hoyo 15 sin entrar en casa del vecino. Y así lo hicieron con sus jugadores. Los dos casos fueron seguidos por el juez, que será ahora el encargado de tomar una decisión sobre el caso y decidir quién tiene razón en este pleito que dura ya diez años.
En enero de 2007, cuando el TAN ordenó la clausura del hoyo, el Ayuntamiento de la localidad aseguró que recurriría la resolución, aunque también admitió que el hoyo 15 debía "rediseñarse". Gracias a las denuncias del vecino se descubrió que el campo de golf funcionaba sin licencia municipal, lo que obligó al consistorio a exigir, mediante un decreto, el adelantamiento del hoyo para poder conceder la licencia. La medida no se llevó a cabo, aunque si se otorgó la licencia, y así lo reflejó el TAN. Ahora, el Club de Golf quiere volver al inicio del caso, a la salida original del hoyo 15.
Juez, jugadores y partes implicadas, ayer en el hoyo 15 del campo de golf de Gorraiz durante el "reconocimiento judicial".
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