En la nueva planta, de grafitación, se produce el electrodo de grafito, necesario para la fundición de acero
Hace tres años la empresa Graftech Ibérica, ubicada en Ororbia y dedicada a la fabricación de electrodos de grafito, tomó la decisión de construir una nueva nave industrial que sustituyera a la anterior, una instalación que data de 1969. Las nuevas instalaciones suponen un compromiso con la planta navarra del grupo, una apuesta de futuro, en la que se han invertido más de 35 millones de euros, y así cumplir con los exigentes requerimientos medioambientales.
La inversión del grupo internacional ha contado con el apoyo del Gobierno de Navarra de 831.130 euros en concepto de deducción fiscal por inversiones. La planta de Ororbia pertenece a Graftech Intenational, compañía que se dedica a la fabricación de productos de grafito. En ella, se centraliza la producción de uno de los activos más importantes de la compañía, el electrodo de grafito, que se utiliza para la fundición de la chatarra de acero, que pasa a convertirse en acero.
El director de la planta de Ororbia, Antón Aranzábal, destacó que la fabricación de este producto es única por las materias primas que se emplean, las condiciones de calidad que exige y las temperaturas, de más de 3.000 grados, a las que se somete el producto. La nueva nave cuenta con unas dimensiones de 145 metros de longitud, 46 metros de anchura y 26 de altura. "Para hacerse a la idea, la altura es la de la nave principal de la Catedral de Pamplona y, en su interior, cabe un campo de fútbol en su interior", destacó Aranzábal.
Descenso de la producción
La planta de Ororbia, antigua Ucar Electrodos, tiene una previsión de producción al cierre del año de entre 22.000 y 25.000 toneladas de electrodos. Esta se ha visto reducida casi a la mitad debido al "brutal" descenso del mercado de acero. Por ello, la dirección de la firma planteó un doble ERE, uno de extinción de contratos que afectó a 11 trabajadores con edades comprendidas entre 58 y 60 años, y otro de suspensión temporal de contrato para el resto de la plantilla por 50 días, que aprobó el comité. Este se está aplicando en la actualidad, aunque, según indicó el director de Recursos Humanos, Miguel Celaya García-Gainza, el número de días se ha reducido.
A la inauguración de la planta, presidida por el presidente del grupo Peter Barnard, acudieron el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz; el consejero de Industria, José María Roig, y la directora de Empresa, Begoña Urien. También acudió el consejero de Cultura Juan Ramón Corpas, que acompañó a su hermana Celia ya que su marido Miguel Ángel Riezu Ochoa, que falleció el año pasado, fue recordado en la inauguración de ayer al ser uno de los ingenieros que diseñó la nave de Ororbia.
Apuesta por la planta navarra
Peter Barnard destacó, por significativa, la inversión realizada en la planta de Ororbia, la más importante en los cuarenta años de vida de la empresa navarra. "La compañía estudia en la actualidad formas de crecimiento externas y también hacia la producción de otros productos. Hemos construido una nave, con la última tecnología, que mejora las condiciones medioambientales, la calidad, la seguridad y las condiciones de trabajo, así como los costes. Dentro de un año, nos gustaría celebrar la reunión del consejo de administración en la planta de Ororbia", destacó. Miguel Sanz agradeció la apuesta que hace la compañía por la planta navarra, "porque se hace en unos momentos complejos".
Antes de la inauguración, los responsables de la planta y la compañía se reunieron con Sanz en su despacho. "Me alegra constatar el grado de compromiso que mantiene esta compañía en nuestra comunidad. Esta empresa se instaló en nuestra comunidad en una época compleja, de plena transformación, donde Navarra pasó de ser agrícola a industrial. Aquella instalación fue una apuesta clara y decidida por nuestra tierra. Aquella transformación y éxito han sido corroborados con las inversiones llevadas a cabo por Graftech, como testimonio por su apuesta decidida y continuada de seguir producción aquí para los mercados internacionales", señaló.
Tras los discursos, Sanz y Barnard descubrieron la placa que se ha colocado en la nueva planta y en la que se recuerda al ingeniero Miguel Ángel Riezu Ochoa. La empresa se fundó en Ororbia en 1967 bajo el nombre de Unión Carbide Navarra. Destina el 80% de su producción a la exportación y entre sus principales clientes se encuentran firmas como Arcelor Mittal, Acerinox o Grupo Celsa.
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Los consejeros Juan Ramón Corpas y José María Roig, junto al presidente Miguel Sanz, el presidente de la compañía Peter Barnard, y el director de la planta navarra Antón Aranzábal, delante de la nueva nave. CALLEJA
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