A siete días de las elecciones en el País Vasco los terroristas han mostrado de nuevo su oferta electoral. La destrucción de la recién inaugurada casa del pueblo del PSE en Lazkao es un nuevo intento de la banda etarra de dejarse oír. Pero su voz cada vez se escucha más bajo y se le entiende peor. Como cualquier organización delictiva su capacidad de hacer daño estará en función de los medios que utilice, pero su repercusión indica a las claras que su tiempo ha pasado. Ni siquiera hoy pasará de ser una noticia más en los boletines informativos del país y mañana ni siquiera eso. Con la mayor parte de sus dirigentes en la cárcel, sus fuentes de financiación cercenadas, sus organizaciones desmanteladas y con sus acólitos fuera de las instituciones, ETA se va volatilizando con cada una de sus bombas. La unidad de las fuerzas democráticas ha demostrado ser el mejor antídoto contra el cáncer etarra y sólo es cuestión de tiempo que los violentos pasen a ser parte de una lúgubre historia .
Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.
Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.
(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual