Barajas volvió a tener ayer sus cuatro pistas operativas. Sin embargo, el cuello de botella formado en las dos anteriores jornadas impidió que el aeropuerto recuperara la normalidad. Iberia se vio obligada a cancelar 56 vuelos de los 712 programados como consecuencia de los reajustes y de la "presencia de placas de hielo" en la pista, según fuentes de la compañía.
Además, los vuelos de Iberia sufrieron retrasos medios de casi una hora. La compañía explicó que desde el viernes ha alojado a más de 8.000 personas en hoteles, ha contratado 25 vuelos con otras compañías y 2.000 empleados han realizado doble turno para intentar solventar los problemas.
El resto de las aerolíneas, por el contrario, operó con normalidad y sin cancelaciones de vuelos. Ayer había 1.103 vuelos programados en total.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual