El golfista navarro Ion García Avis dio el pasado mes de noviembre el paso al profesionalismo siguiendo así los pasos de Jesús Legarrea
Es el segundo golfista navarro en dar el paso al profesionalismo. Ion García Avis es uno de los representantes de la generación de oro que ha dado Navarra en los últimos años. Es consciente de que a partir de ahora el golf deja de ser una afición para pasar a ser una forma de vida, pero García Avis tiene los pies en el suelo. Maduro y responsable, el navarro sabe hasta dónde quiere llegar y cómo conseguirlo.
Es el segundo golfista navarro en dar el paso al profesionalismo. Ion García Avis es uno de los representantes de la generación de oro que ha dado Navarra en los últimos años. Es consciente de que a partir de ahora el golf deja de ser una afición para pasar a ser una forma de vida, pero García Avis tiene los pies en el suelo. Maduro y responsable, el navarro sabe hasta dónde quiere llegar y cómo conseguirlo
¿Cómo ha sido el salto a profesionales?
Pasé en el mes de noviembre. Acabé todos los torneos importantes amateurs que quería jugar y pensé entonces en dar el salto.
¿Da vértigo dar ese paso?
No da vértigo, simplemente es algo diferente. En amateur juegas más o menos bien y puedes quedar entre los diez primeros, pero ahora es diferente, además de jugar bien tienes que tener suerte.
¿Ha tenido que renunciar a muchas cosas para tomar esta decisión?
Sí. Desde hace un año y medio empecé a mentalizarme. Acabé la carrera de LADE el año pasado y tenía dos opciones, dedicarme al golf o ir por otro lado. Ahora se trata dar todo lo que pueda durante unos años y si sale bien, perfecto. Al final es preferible estar haciendo algo que es de tu agrado a algo que no te gusta, aunque sea más sufrido.
¿Pensó en marcharse a Estados Unidos?
Me lo ofrecieron. Preferí quedarme aquí porque realmente si no eres muy bueno estás igual allí que aquí. Hay gente que incluso siendo buena de verdad ha ido allí y se ha tenido que volver a empezar aquí desde cero.
¿Con la crisis económica ha sido más difícil pasar a profesionales?
Está claro que es más complicado, salen menos sponsors y los torneos reparten menos dinero.
¿Ha tenido el apoyo de su familia?
Me apoyan desde siempre. Mi padre sólo me dijo que hiciese una carrera. Se me dio bien y la acabé en cuatro años. Me dijeron que hiciese lo que quisiese. Además empecé en esto gracias a ellos. Los dos juegan. Mi madre me animó, porque yo antes jugaba también al fútbol. Era más o menos bueno, me había fichado Oberena, pero al final me decidí por los palos.
¿Por qué LADE?
Si soy sincero lo que yo quería estudiar era una ingeniería química. Me gusta mucho la química y era lo que mejor se me daba. Incluso llegué a estar en la Olimpiada Química en Zaragoza. El problema es que ingeniería química tiene muchas prácticas y me tenía que dedicar sólo a eso, mientras que el golf lo podía compaginar mejor con LADE.
¿Estudiar le ha beneficiado en algo a la hora de jugar a golf?
Sí. Hay gente que dice que es difícil hacer una cosa y la otra, pero cuando vas a un torneo estar concentrado en los estudios te hace desconectar un poco del golf, te sirve de equilibrio. Ahora en profesionales ya es otra cosa y tienes que pensar cien por cien en el golf.
¿En la Universidad le han dicho alguna vez que el golf es un deporte de pijos?
Sí. Si no te conocen lo piensan. He dado en la UPNA clases a chavales que vienen de colegios y te dicen que esto es de pijos, aunque cada vez menos. Antes jugaban los ricos, pero ahora puede jugar cualquiera por tres o cuatro euros.
¿Ha planificado ya el año 2009 entre profesionales?
Sí, el circuito nacional está un poco flojo y no se sabe muy bien qué va a pasar con él. Espero tener alguna invitación para el Challenge y jugaré el Open de España, que será el torneo más importante que jugaré el año que viene. Luego participaré en más torneos para estar un poco en competición.
¿Ve factible el salto al circuito europeo?
Lo veo factible pero de aquí a un tiempo largo. La gente que juega en el circuito tiene generalmente 35 o 40 años, juegan con mucha tranquilidad y lo hacen todo muy fácil. La cabeza es muy importante. En una cancha de prácticas me ves a mí, a otro y a uno que esté jugando el circuito europeo y no notas diferencias. Al final las diferencias están en la cabeza y en el juego corto, y eso te lo da la experiencia y el entrenamiento.
¿A qué golfista tiene como modelo?
A Tiger Woods, es el mejor a años luz del resto. Un amigo mío tiene un conocido que entrenó un día con Tiger y me contó que había quedado con él a las cinco de la mañana para entrar al gimnasio. Este amigo se plantó allí a las 4.40 para esperar a Tiger, y cuando abrió la puerta del gimnasio le vio sudando porque llevaba allí desde las 4 de la mañana. Después del gimnasio se fueron a hacer 36 hoyos, algo que yo no he hecho en mi vida, acabaron, se fueron a comer, otra vez al gimnasio y ligo a tirar. Tiger le dijo al amigo: "Yo no soy el mejor porque tenga un don, sino porque soy el que más entreno. Cuando haya alguien que entrene más que yo entonces me podrán ganar".
¿Con qué se quedaría de cada golfista que admira?
Con el juego de Sergio García, la potencia de Álvaro Quirós y las sacadas de búnker de Chema Olazábal. En el putt hay muchos que lo hacen bien.
¿Cuál es su punto débil?
Generalmente suelo patear bien, pero soy un poco irregular en los torneos. Un día meto mucho y al otro fallo cosas que no debería. Mi punto fuerte es el drive y el approach. Luego los hierros cortos van bien y los largos me cuestan un poco más.
¿Quién es la persona que más le ha enseñado en estos años?
Fernando Núñez. Desde pequeño me enseñó y siempre estamos juntos. Me gusta porque te hace las cosas simples. Hoy en día hay muchos trucos, pero al final esto es pegarle a una bola y que entre en el agujero.
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