El "contenedor de arte" pamplonés cierra después de seis años de actividades dando cancha a los artistas emergentes
En el barrio de la Rochapea, en Pamplona, había un lugar donde los jóvenes artistas exponían el arte emergente de la ciudad, y se organizaban eventos infrecuentes para un espacio de este tipo, como mercadillos de arte, conciertos, o encuentros entre jóvenes poetas, pero aquello sólo duró seis años.
Así se lo tendrán que contar a sus descendientes muchos de los que ayer acudieron a la fiesta de clausura de este experimento de meter la calle en una galería o, mejor dicho, sacar la galería a la calle.
Reciclarte, la galería más arriesgada y provocadora del panorama cultural pamplonés, cerró ayer sus puertas. Sus impulsores, Patricia Arca Ena, María Arca Ena, Daniel Resano Cayuela y Eduardo Pérez Modrego, lo llamaban "Contenedor de arte", y al final han tirado la toalla por razones económicas.
Los cuatro, un licenciado en Bellas Artes, una economista, una trabajadora social y un autodidacta pusieron en pie su contenedor al amparo del CEIN hace seis años. Quitaron los filtros que espantan a los jóvenes creadores de las galerías, y las comisiones, y dieron cabida a todo, desde fotografía, vídeo y pintura, hasta tallas de madera, joyas artesanales, cursillos de grafiti, y una cafetería en una esquina del local.
Fueron habituales los conciertos para inaugurar muestras, algunas recordadas aún como Permission: artistas de Navarra por Palestina; Super Arte, con obras de precios asequibles que no excedían los 300 euros; Art Fermín, sobre la fiesta reina, o cuando pusieron paredes convertidas en un enorme lienzo blanco para que los visitantes plasmaran con rotuladores lo que les viniera en gana. En 2006, incluso, Reciclarte organizó su primer Encuentro Urbano, un minifestival de cómic, moda, tatuajes y piercings, peluquería y música.
Era lo que llaman un local multifuncional. "Una galería suburbana para el barrio y artistas emergentes que quizá no encajan en galerías serias", dice Eduarno Pérez. "El balance es positivo en cuanto que hemos hecho lo que hemos podido pero no respecto a los que nos han ayudado", añade.
Año negro para las galerías
Reciclarte, frente a los corrales del Gas, se erigió pronto en una plataforma de lanzamiento para jóvenes artistas locales como Nerea de Diego, Miren Doiz o Belén Puyo que acabaron exponiendo en Arco, en Madrid. Todos ellos se dieron a conocer aquí. "Venían muchos poetas, actores de teatro que se reunían aquí,que tenían la galería como su txoko", añade María Arca.
En la fiesta de ayer actuó DJ Moderno, hubo venta del fondo de la galería, vídeos melancólicos y lunch. El cierre lo llevaban planeando desde hacía tiempo, estaba asimilado por los cuatro, no así por muchos artistas y amigos que se enteraron por el anuncio de la fiesta de clausura.
Definitivamente, el 2008 no pasará a los anales del arte en Navarra como un gran año. En los últimos doce meses han cerrado las galerías Pintzel, Juan Amiano, Uno2tres y, ahora, Reciclarte, las cuatro en Pamplona.
Como decía Reciclarte en sus anuncios: "¡Gracias a los que hicisteis posible este lugar! Pero que la poesía no hiberne".
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