La Policía Nacional todavía no ha podido desentrañar la información incautada al comando y encriptada en distintos soportes informáticos, pero durante los interrogatorios sí ha podido saber que el jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu, Txeroki, dio orden a los ahora encarcelados de atacar cualquier objetivo que fuese viable en Navarra, con preferencia sobre policías y militares, jueces y políticos, según indicaron fuentes antiterroristas. De hecho, ya contaban con algunas informaciones "muy trabajadas" sobre personas de estos colectivos, así como de empresarios, y con material para la fabricación de bombas-lapa. El viernes, la policía francesa registró la casa de Hendaya donde Aurken Sola y Xabier Rey se habrían reunido con Txeroki. No se encontró ningún elemento que permita relacionar la vivienda con ETA. Colpisa
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