Un robo parece estar detrás de la muerte del propietario de un bar en el conocido barrio de Triana, en Sevilla. Su mujer, intranquila ante la ausencia del hombre, fue quien alertó a la Policía a primera hora de la mañana, al comprobar que las luces seguían encendidas en el interior del establecimiento, donde encontraron el cadáver con numerosas cuchilladas.
El suceso se produjo durante la madrugada del domingo, según informaron fuentes de la Policía Nacional, que se ha hecho cargo de las investigaciones. María, de nacionalidad rumana y esposa de la víctima, se extrañó ante la ausencia de su marido, ya que sobre la medianoche contactó con ella por teléfono y le avisó que regresaba a casa en cinco minutos.
Como no volvía, intentó llamarle varias veces sin resultado, y sobre las 08:00 horas se dirigió al bar La Pará, situado en la calle Rafael Belmonte y que llevaba apenas seis meses funcionando. El bar estaba abierto, las luces continuaban encendidas y las mesas puestas, aunque estaba todo revuelto y faltaban algunas cosas, por lo que la mujer decidió alertar a la Policía al no encontrar a su compañero, cuya identidad no ha trascendido. Al entrar en el establecimiento, se encontraron la puerta del baño cerrada, y al forzarla en su interior localizaron el cuerpo del propietario, de entre 30 y 40 años y nacionalidad china, tirado en el suelo con heridas de arma blanca, una de ellas en el cuello.
Del establecimiento faltaba una pantalla de plasma, un ordenador y la caja registradora se encontraba abierta, según ha trascendido.
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