"Efectivamente, todo lo que recoge el comunicado es cierto. Las contestaciones que recibimos fueron esas. Si no estaban adaptados, entonces, ¿por qué aparecen en la guía?". Toya Ona Vives, gerente de Adacen, confirmaba lo ocurrido y expresaba su disgusto por haber sido protagonistas. "Nos hemos quedado muy disgustados. La verdad es que no nos había pasado nunca antes nada ni parecido". Hasta ayer, muchos de los integrantes de esta asociación (agrupa a 800 personas en Navarra) desconocían la situación acaecida en Benidorm. "No les dijimos nada, no queríamos disgustarles. A pesar de eso, cuando les dimos la noticia de que volvíamos a repetir en Salou sí que escuchamos voces de: "Jo, otra vez", contó. Después de esta experiencia, Ona parece resignada. "Parece que nos va a resultar difícil cambiar de alojamiento en verano".
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual