Bajo estas líneas figura el capítulo de agradecimientos que Iñaki Ochoa de Olza escribió para su libro ya finalizado y aún no editado. En el texto, desgrana los nombres de las personas cercanas, incluidos los amigos ya ausentes.
M E resulta imposible agradecer su ayuda, amor, comprensión, paciencia y apoyo a todos y cada uno de quienes lo merecen. Son tantos, y tan buenos. Aún a riesgo de omitir u olvidar a personas importantes, ahí van mis más sinceras gracias a todos vosotros:
A mis padres y hermanos, y también Silvia, Txus, Laura, Lidia, Martín.
Jorge Nagore y David Marañon, por su amistad sin límites.
Jorge Egocheaga, por ser mi hermano.
A mis amigos; Patxi Viguria, Óscar Fernández, José Martín Lizarraga, Koldo Arnanz, Hely Pérez Seguín, Mikel y Ángel Zabalza, Peter Guggemos, Ignacio Barrio, Horia Colibasanu, Carlos Pauner y Mila Sotés
Óscar Gogorza, y a los amigos de la revista CampoBase.
A Cristina Orofino por su corazón de oro, y a toda su familia, con quienes estoy en deuda.
A Koldo Aldaz, y también a Pasang Sherpa.
A Ursula Klein, por el cariño.
A mis compañeros de expedición, especialmente; Juan Tomás, José Carlos Tamayo, Juanjo San Sebastian, Mikel Zabalza, Simone Moro, Julián Beraza, Antonio Aquerreta, Carlos Pauner, Gerlinde Kaltenbrunner, Joby Ogwyn, Nives Meroi, Romano Benet, Denis Urubko, Mikel Repáraz, Pitxi Egillor, Patxi Fernandez, Pedro Tous, todo el grupo del CHO OYU 2004, José Mari Oñate, Ferrán Latorre, Carlos Soria, Txetxu Lete, Iñaki Kampión. Me inspirais cada día, y me alegro de que nuestros caminos se hayan cruzado.
A todos mis compañeros de entrenamientos, en diferentes actividades y diferentes épocas: Ángel Zabalza, Andoni Areizaga, Jon Astigarraga, Mario Lavín, Marino Mateos y Adrián Legarra.
Henry Todd y toda su tropa.
A mis ex clientes, ahora amigos; Bob Jen, Tom y Ben Clowes.
Mis amigos nepalís, Mingma Dorji y Temba Sherpa.
Nima Nuru y la gente de CHO OYU TREKKING.
Ringi Nurbu y SEA TO SUMMIT TREKKING.
Ashraf Aman y mis amigos de ADVENTURE TOURS PAKISTAN.
A Tashi, Pema y todos los de mi casa en Katmandú, el HOTEL THAMEL.
Mis patrocinadores, LORPEN y DIARIO DE NAVARRA, y todos los que allí trabajan, muy especialmente Luis Colina, Eloísa Cristo, Gerardo Ameztoy e Imanol Muñoz, que siempre me han tratado con cariño y comprensión más allá de cualquier profesionalidad.
Ana Gutiérrez y Ana Montero, por las eficaces correciones, y por la amistad.
Josetxo Imbuluzqueta, por su amistad y eficacia.
A quienes me equipan, MONTURA Y TUCKLAND, y los que allí trabajan.
A Roberto Giordani, que con su generosidad dejaría en ridículo a los mecenas del Renacimiento.
Iñaki San Miguel y mis amigos de Acción Contra el Hambre, por soñar y pelear.
La gente de AL FILO DE LO IMPOSIBLE, Sebastián Álvaro y Antonio Perezgrueso.
Ángel Olave y VIAJES MARFIL.
A los médicos que me han tratado y curado en algunas ocasiones, Xabier Garaioa, Paolo Minisini, Leonardo Pagani y, otra vez, Jorge Egocheaga.
Jokin Azketa y MUGA.
Iván Giménez y quienes editaban GURE MENDIAK.
Javi González y los amigos de ROCÓPOLIS.
José Carlos Arróniz, mi webmaster.
A Myriam García Pascual y Anatoli Boukreev, por
enseñarme el camino.
A los que no están; Xabi Guembe, Aritz Artieda, David Arteaga, Jose Luis Domeño, Pepe Rayo, Nima Dorje Tamang, Slava Terzeoul, Jean Cristophe Lafaille, Prem Thapa, Rafa Goñi, Manel de la Matta, Pepe Garcés, Xabi Ansa, Sarki Sherpa, Ricardo Valencia, Kunga Sherpa, Félix Iñurrategi, Rod Richardson, Manolo Álvarez, Ray Brown, Charlie Fowler y Christine Boskoff.
Se os recuerda a menudo, y sabéis que os echamos de menos.
Y el último de ellos no es ni mucho menos el menos importante, gracias especialmente a a Josetxo Aracama, sin cuya ayuda y apoyo NAVARRA 8000 no hubiera siquiera nacido.
A todos los que me han seguido y apoyado, y a quienes han asistido a mis charlas.
Y a los que sueñan con montañas, las aman y las cuidan.
A todos, mil gracias.
(*) Si Iñaki hubiese sobrevivido a esta montaña, no hubiese obviado a Nancy Morin, su compañera durante su estancia de dos meses en el Annapurna.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual