Además del hijo fallecido, de diez años, la pareja tenía otros dos, de 16 y 19, que en esos momento no se encontraban en la casa
Un escape de gas por la mala combustión de un termo parece ser la causa de la muerte de un matrimonio de unos 40 años y de su hijo pequeño, de diez años, en su vivienda familiar de Jerez de la Frontera (Cádiz). Los vecinos consiguieron rescatar al menor con vida, aunque falleció poco después en el hospital comarcal. El ayuntamiento de la localidad decretó tres días de luto en señal de duelo por lo sucedido.
Fuentes del 112 explicaron que el suceso se produjo sobre las 22.30 horas del sábado en el piso bajo del bloque número 10 de la plaza Sinfonía, en el popular barrio de San Telmo Viejo. Al parecer, el matrimonio, identificado como Cristóbal F.G. y Ana Jesús G.B. y de 46 y 42 años, respectivamente, iba a dar darse un baño, pero la mala combustión del termo que la familia tenía en el lavadero provocó que el gas butano se fuera acumulando en estas dependencias y se extendiera por toda la vivienda.
Los vecinos del inmueble detectaron a los pocos minutos un fuerte olor a gas y empezaron a abandonar el bloque. Pero se dieron cuenta que faltaba la familia del bajo, de donde salía una fuerte neblina blanca.
Muerte rápida
Según relató uno de los vecinos, Sebastián Martín, él decidió entonces entrar en la vivienda a comprobar si quedaba alguien en el interior. Nada más entrar, oyó música de tambores procedente de uno de los dormitorios, y al acercarse a la habitación encontró al pequeño, que había estado viendo unas imágenes cofrades que él mismo había grabado días antes por las calles del municipio con una videocámara que tenía entre las manos.
El menor todavía respiraba débilmente y tenía el cuerpo muy rígido. Tras sacarlo del inmueble, los efectivos del servicio de Emergencias Sanitarias 061 intentaron reanimarle en el lugar en una ambulancia, pero falleció camino del hospital de Jerez.
El hombre volvió a entrar por si quedaba alguien más. Al hallar la puerta del baño atascada, logró entrar por una pequeña ventanilla, descubriendo a la pareja semidesnuda en el suelo del cuarto de baño -obstaculizando la puerta- y la bañera a punto de rebosar, lo que hace indicar que habían fallecido poco antes.
Las primeras investigaciones apuntan a que el matrimonio y su hijo murieron intoxicado por la inhalación de gas butano, aunque sus cuerpos fueron trasladados al tanatorio municipal para que se les practique la autopsia. Fuentes de los bomberos señalaron que el escape pudo producirse precisamente por la acumulación de gas en la vivienda, dado que el lavadero donde estaba situado el termo carecía de salida de humos.
Un centenar de inquilinos del inmueble, de cinco plantas, permanecieron fuera de sus casas hasta avanzada la madrugada, una vez que los bomberos pudieron identificar el alcance y procedencia de los gases y se hubo ventilado el edificio.
El matrimonio fallecido tenía otros dos hijos, de 16 y 19 años, que en el momento de los hechos se encontraban fuera de la vivienda disfrutando de la jornada previa al Domingo de Ramos. Fue precisamente un párroco de la zona el encargado de darles la noticia, después de lo cual ambos entraron en estado de shock. Los dos pasaron la noche en casa de unos familiares.
La vivienda ya fue escenario de otra desgracia hace 19 años. Entonces, un incendio se saldó con la muerte de dos niñas de siete y 12 años.
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