O SASUNA dio ayer una imagen de equipo sólido, serio y ordenado. Tres adjetivos que no son poca cosa teniendo en cuenta la categoría del rival que ayer había enfrente. Sin duda, buena culpa de ello la tuvieron los hombres del centro del campo. Osasuna, el equipo de la Liga que menos balones recupera por encuentro, logró ayer recuperar la más que aceptable cifra de 54 (su media hasta ahora estaba en 48). Eso, unido a las 73 pérdidas que se produjeron (la media de la temporada también es de 73 y es la segunda mejor de la Liga) consiguieron que la medular rojilla se convirtiese en una red difícil de sobrepasar para el Villarreal. Es lo que suele pasar cuando Puñal tiene un buen día. Ayer lo tuvo. Recuperó diez balones, trabajó a destajo hacia una y otra banda y surtió de buenos balones a los extremos y delanteros.
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