x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
ENTREVISTA | JOSÉ JAVIER URANGA

Ollarra, la pluma que ETA no logró doblegar

Actualizada Domingo, 22 de agosto de 2010 - 01:18 h.
  • B. ARNEDO/ C. REMÍREZ . PUENTE LA REINA

Como cada tarde, José Javier Uranga atravesaba el aparcamiento de "Diario de Navarra", en Cordovilla, para trabajar. El 22 de agosto de 1980, dos etarras intentaron asesinarlo cuando entraba en el periódico. Le cosieron a balazos. "Sobrevivir fue un milagro", reconoce, tres décadas después, en esta entrevista.

Tras más de un año de ausencia forzosa, el 6 de septiembre de 1981 Ollarra, José Javier Uranga Santesteban (Pamplona, 1925), volvió a firmar en Diario de Navarra. Quedaban atrás once meses ingresado en la Clínica Universitaria y diez operaciones. El 22 de agosto de 1980, hoy hace exactamente 30 años, dos terroristas de ETA intentaron asesinar al entonces director del periódico en las puertas de la empresa, en Cordovilla. No lo consiguieron, a pesar de los 25 balazos que atravesaron su cuerpo. Aquel primer artículo tras el atentado se titulaba La seca. "He vuelto al campo, al paisaje. Con los ojos de siempre (no hay ojos nuevos) he revivido viejas historias de caminos, de paisajes y de gentes amigas", comenzaba. Uranga regresaba para seguir poniendo voz a la actualidad navarra. Pese al ensañamiento, los terroristas no consiguieron acallar su voz, que hoy, tres décadas después de aquel brutal atentado, sigue sonando. Con libertad.

¿Cómo recuerda aquel 22 de agosto?

Ese día estaba en Puente la Reina, con Alfonso Nieto (el que era rector de la Universidad de Navarra). Yo tenía que entrar a trabajar a las cuatro de la tarde en el periódico y cogí el coche. Siempre iba por El Perdón y ese día, no sé, sentí algo... Fui por Campanas. Yo solía ser muy puntual, pero se me hizo tarde y llegué como a las cuatro y media, las cinco menos cuarto. Dejé el coche en el aparcamiento, que no estaba vallado, no contaba con las medidas de seguridad que hay ahora. Empecé a andar y entonces se aproximó a mí un individuo, joven, se abrió el anorak que llevaba a pesar del calor que hacía, sacó la metralleta y empezó a dispararme (señala su estómago y sus piernas). Entonces, caí al suelo. En ese momento se acercó Bittori (Mercedes Galdós), como la llamaban, y me disparó a bocajarro. Salir con vida de aquél atentado parece tan raro, teniendo fe, tan milagroso... Estoy vivo gracias a la Virgen de Ujué y, por debajo de ella, al doctor Cañadell y a las enfermeras de la Clínica.

Porque fueron 25 balas las que atravesaron su cuerpo.

No sé si fueron 20 o 23, algunos dicen que hasta 30 tiros. Uno me entró por aquí (señala su cara), entre el ojo y el hueso de la nariz. Me arrancó dos muelas. No me tocó ni el hueso de la nariz ni la mandíbula ni nada. Increíble. Otro me rebotó en medio del pecho, en la medalla que llevaba colgando. Otro me pegó en la misma costura del riñón que me habían operado poco tiempo antes. En el vientre, varios. Todavía tengo una bala danzando por ahí. Pero no me tocó ningún órgano vital. La pierna sí se me quedó destrozada. Me dio mucha guerra porque la tenía toda astillada. Se ha quedado un poco más corta que la otra. Otra de las balas me alcanzó en la muñeca. Aún se ve (muestra su mano), me rompió el reloj, pero no la muñeca.

¿Fue consciente en todo momento de lo que estaba pasando?

No perdí el conocimiento. Dos trabajadores del periódico me subieron al coche de uno de ellos. Les escuché decir que me llevaban al hospital y dije que no, que al Opus. Había estado en la Clínica Universitaria operándome de riñón y conocía a mucha gente. Me intervino el doctor Cañadell. Y estuve ingresado allí once meses.

¿Vivía en alerta, sospechaba que ETA podía atentar contra usted?

Un año antes del atentado me llamó la Policía para decirme que me iban a poner escolta. Me explicaron que habían detenido a una persona que había alojado en su casa a unos etarras, y que en su domicilio encontraron un dibujo de mi despacho del periódico, en el que estaba sentado de perfil, y con todos los detalles. Tuve escolta durante un tiempo, pero yo no quería y me la quitaron. Recibí también dos cartas de ETA, fechadas el mismo día, una en Vitoria y otra en Bayona, amenazándome. Además, un individuo me dijo claramente que si seguía así iban a ir a por mí. Y efectivamente, vinieron a por mí.

Los terroristas temían el poder de su palabra, lo que usted escribía en el periódico con libertad.

Eso es algo de lo que no entiende ninguno de ellos.

Diez operaciones y casi un año, ingresado. Y volvió a su trabajo al frente de Diario de Navarra.

Salí de la Clínica para San Fermín del año siguiente, de 1981, y sí, enseguida me reincorporé al periódico. Tuve ofertas de muchos lugares para vivir fuera de Navarra. Pero si me iba es como si ETA me hubiera matado. Además, pensé, ¿qué es preferible, que te mate el whisky porque no tienes nada que hacer o que te mate una bala? Está claro. Es más digno que te mate una bala. No me fui a ningún lado. Me puse a trabajar hasta que me jubilé.

¿Qué pasó por su mente?

Yo no he sentido odio ni venganza. No he tenido espíritu de revancha. Yo he perdonado. Perdono a la persona. Lo que no puedo perdonar es a la banda, sus ideas, sus planes y a los terroristas que están en esa banda.

No sentir odio, no guardar rencor, el perdón, ¿todo eso es lo que le ayudó a seguir adelante?

Sí. Si no, no podría rezar tranquilo el Padre Nuestro, cuando dice "perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos". Y yo, como decía Santa Teresa, "aunque ruin, soy católico" y no tengo más remedio que perdonar.

Cuando le llevaron al hospital, usted pidió un sacerdote. ¿Creyó que iba morir?

Sí, cuando subíamos al quirófano. Aunque no recuerdo muy bien lo que dije. Me lo han contado después.

En aquellos momentos, en el hospital, ¿es cierto que usted no quiso saber nada de lo que había ocurrido, las cartas que llegaban a la redacción del periódico...?

Ah, no, no. No quise leer nada. También les dije que no hiciesen la manifestación, la que se convocó días después, el 2 de septiembre, contra el atentado. Sin embargo, ahora lo pienso y fue algo muy bueno, porque fue la primera manifestación que se hizo en Navarra frente a ETA. Eran años horrorosos, en los que la banda asesinó a muchísimas personas. Además, se jaleaba a ETA públicamente, había disturbios en el Casco Antiguo de Pamplona un día sí y otro también... Era tremendo y todo eso se ha acabado hoy, gracias a Dios.

Diario de Navarra, en su editorial de portada al día siguiente del atentado, el 23 de agosto, pidió un clamor social en repulsa de los terroristas. ¿No existía hace 30 años esa movilización de la sociedad contra ETA?

En aquellos años había un muerto y lo escondían. Se celebraban los funerales en el cuartel de la Policía, alguno en el Gobierno Civil, porque les daba miedo hacerlo en la calle. Era terrible.

Pese a eso, 50.000 personas salieron a la calle aquel 2 de septiembre de 1980. ¿Por qué cree que hubo esa masiva respuesta?

Porque la gente empezaba a estar harta de tantas muertes. Galdós, la terrorista que me disparó , había cometido muchos asesinatos. Contaban que cuando la detuvieron y vinieron de Madrid a interrogarle, se jactaba de sus víctimas, y lo hacía como si fuera un torero que habla de sus faenas. Una mentalidad enferma que se recreaba en el daño que había hecho.

Volvió al periódico, al aparcamiento donde sucedió todo. ¿Cómo recuerda aquellos días?

Con mucha alegría, bien. Tenía ganas de volver. Los periodistas no sabemos hacer otra cosa que no sea escribir. Fui encantado. Lo malo de aquel atentado, además de todas las operaciones, las secuelas, de todo lo que supuso, fue la escolta. En la puerta de casa, día y noche. Es algo que te cambia la vida, que limita tu libertad.

¿Tuvo miedo?

No, nunca. Alguna vez me han dicho que soy un héroe, pero no es verdad. Lo que ocurrió es que ETA intentó callarme. Yo no hice nada para recibir los tiros.

¿Siguió la investigación policial sobre los terroristas que intentaron asesinarle y qué fue de ellos?

No, no sé casi ni sus nombres. Me citaron dos veces en Madrid, al juicio, y no quise ir. En ambas ocasiones un médico me hizo un certificado para no acudir.

Los familiares del jefe de policía en Andoáin, Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA, afirmaban que les ha reconfortado y ha sido "un alivio moral" la detención de los presuntos autores del crimen. En su caso, ¿no fue así?

A mí ni me reconforta ni lo contrario. Lo que tienes que hacer es seguir tu vida y olvidarte. Yo he estado mucho tiempo olvidado. No quería entrevistas ni hablar de lo que me ocurrió. Seguí haciendo mi vida de antes, escribiendo, como lo he hecho siempre, con toda libertad.

Aquel atentado, ¿supuso algún cambio en su manera de ser o en su profesión?

Yo creo que no, aunque eso lo tendrán que juzgar otros. Pienso que seguí en el periódico en la misma línea. No he dudado nunca en comprometerme cuando me parecía oportuno. Me daba igual. De algo hay que morir (sonríe).

¿Qué han supuesto para usted los reconocimientos, como la Pluma de Oro de la Libertad de Prensa, que ha recibido de sus compañeros de profesión?

Es algo que agrada, que hace ilusión cuando viene precisamente de la profesión. Porque en lo demás, un periodista no puede aceptar nada oficial. Así he actuado siempre. Creo que fui el único director del franquismo que no recibió placa de ningún tipo. Rechacé todas.

Cuando llega el 22 de agosto, y han pasado ya 30, ¿es un día doloroso? ¿Cómo lo vive?

Es un día normal, pero hacemos una comida familiar especial, con mis hijos y mis nietos, y a éstos les doy una buena paga. Ellos dicen desde que eran pequeños que es el santo del abuelo. Casi como un nuevo cumpleaños después de lo que ocurrió. De eso no hay duda.

Hay quien ve en usted a un hombre conservador, tradicional. ¿Cómo es José Javier Uranga?

¿Tradicional? Bueno, hay que conocer la historia, las costumbres, el folclore... Pero soy una persona abierta también a lo moderno. No me gusta el integrismo. Sí opino que hay cosas que se deben conservar. Los que hablan tanto del progreso lo centran en lo técnico. Pero el progreso debe integrar también un componente intelectual. Hacer trenes está muy bien. Pero, además, hay que cultivar el espíritu, dar una razón a ese progreso. Eso es en lo que yo creo.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
  • Por lo poco que puedo conocer de usted se le ve una gran persona. Yo también fui víctima de uno de los últimos atentados de ETA, pero la verdad que tuve muchísima más suerte que usted.Me parece usted muy valiente y le admiro, porque no ha sido nada fácil todo lo que usted ha pasado injustamente, como muchos otros que vamos engrosando la lista.Y me impresiona mucho más que no guarde rencor y sea tan buena persona. A mi, como a usted me ha dado un nuevo día de cumpleaños y otra manera de ver la vida. Espero que en esta ocasión lea el reportaje y le llegue el cariño y el apoyo de la gente que admiramos.Dios le bendiga.víctima del terrorismo
  • Para mí sí es usted un héroe; es heróico el seguir día a día haciendo lo que uno cree que tiene que hacer y diciendo lo que uno piensa que tiene que decir sabiendo, porque lo han intentado, que por ello quieren matarle. Su valentía, y la de otros muchos, es lo que vence al terrorismo. Yo estuve en esa manifestación, tenía 15 años y fue la primera vez que me dejaron mis padres acudir a una manifestación, y estoy orgullosa de ello; por desgracia, he tenido que acudir a muchas más.Muchas gracias valiente
  • Muchas felicidades señor Uranga, se suele decir que por sus frutos les conoceréis, yo conozco a muchos de sus nietos que son amigos mios y son gente estupenda, gracias a sus padfres y asus abuelos, gracias a usted. Jamás les he oido hablar con odio de lo que usted sufrió. Gracias señor por ser como esun amigo de sus nietos
  • Mi felicitación a Jose Javier Uranga por ser un hombre recio en sus creencias, consecuente consigo mismo y valiente hasta el extremo. Es, ante todo, un gran español y un navarro sin arrogancias ni aldeanismos fáciles. Su actitud durante estos treinta años, ha sido un ejemplo constante para todos los españoles y una referencia increible para los profesionales de la comunicación. Con su gesto señero ha sido más eficaz contra los asesinos de ETA, que la mayoría de los políticos, normalmente débiles, medrosos y acomplejados. Que Dios le dé larga vida para seguir siendo una referencia en estos tiempos tan vacios de actitudes a imitar. HORACIO Luis Palacios Zuasti
  • Los Etarras, en su loca carrera por la libertad de ¿SU? patria, marchó desde el principio por el asesinato y la muerte. Gran error. Atentaron contra este Señor y contra El Pensamiento Navarro, pero ese camino les desmarcó para siempre. No se puede lograr sus objetivos de semejante manera. Se confundieron y no saben como seguir. Otros se desligaron en su momento, pero aún les queda mucho por rectificar. Como si fuera ahora me acuerdo de aquel día. Siempre Fuero y Libertad.
  • Cuando se escriba la historia de todo el asunto etarra, se hablara no solo de los canallas que cometieron los asesinatos, de las victimas que los sufrieron o de una mayoria que callo durante demasiado tiempo ante el drama. Se hablara tambien de heroes como José Javier Uranga que nos recordaron que entre tanta locura existian tambien actitudes merecedoras de admiracion por su valentia. Me uno a los que le felicitan por su actitud durante estas decades.Fernando desde EEUU
  • Mi marido que murió en el año 1987, era cojo y fuí yo por encargo suyo , sola de su parte a la manifestación, porque te apreciiaba mucho....... Me parece magnifica tu declaración de :" aunque ruin soy catóico y perdono...." Dos abrazos cariñosos para ti y tu familia, charo azparren, viuda de gonzalo aranamaria rosario azparren perez
  • Si como vd. dice en la entrevista, su familia celebra el día de hoy como si fuera su santo, ¡muchas felicidades!, por mi parte. El atentado de ETA hacia su persona supuso el mayor desprecio a la libertad producido en Navarra desde la Transición a la Democracia hasta el día de hoy. Lo que vd. se merece es vivir sus próximos años, espero que muchos, con la tranquildad de espíritu que le dará la rendición de ETA. Que así sea.Suscriptor de Diario de Navarra 22.405
  • Áupa don José Javier. No sé si será un héroe, pero sí un ejemplo de valentía para muchos de nosotros. Es usted un sabio.Desde Pamplona
  • Enhorabuena a José Javier Uranga por el milagro de salvar su vida y por su trayectoria. Una lastima que una de las peores bestias de ETA, llamada Mercedes Galdós, tan sólo cumplió 19 años por todas sus fechorías, entre las que destacan 17 asesinatos.Francisco Mugica
  • El lo niega, pero es un héroe. Aunque discrepe de muchas de sus opiniones e ideas, afortunadamente ETA no logró callarlo, y eso es heroísmo, hace treinta años e incluso ahora. Ha seguido enriqueciendo a Navarra haciendo lo que sabe hacer, periodismo. Y que cumpla muchos años, Ollarra.Luis
  • Parece un milagro que sobreviviera a ese atentado tan brutal, y comparto con él ese deseo de alejarse de su propio atentado judicialmente hablando..., tantos juicios, declaraciones, abogados, viajes..., tienes que estar pendiente del caso toda tu vida..., la justicia debe funcionar por libre, de oficio,y en todos los casos si uno quiere..., cualquier denuncia, cualquier suceso en el que seas víctima, se puede convertir en años de dar la matraca con el asunto..., uno hace su declaración en su momento y punto, ya vale de marearte permanentemente con más juicios, citaciones, etc..., el que quiera, que pase por todas esas cosas, pero la justicia no debería obligarte si tú no quieres, y ello no debería suponer ventajas para el delincuente, porque tú ya declarste TODO LO QUE TENÍAS QUE DECIR en su momento. Y GRACIAS A OLLARRA POR EXISTIR, por defendernos de alguna manera a todos... doneloys
  • Chapo por este señor!!!admiradora del diario
  • Yo , que soy un humilde navarro, que me gusta la lectura y amo las tradiciones de Navarra como JJ. me siento muy orgulloso de se de derechas como el y defensor de la navarridad ,en el mas amplio sentido de la palabra.Además de ESPAÑOL, como muchisimos navarrosLibrepensador
  • Navarro de pura cepa, ¡¡ siempre p'alante !!Jose
  • Leyendo a OLLARRA, siento un profundo orgullo de ser y sentirme navarro. DESDŽEL GALLO DE SAN CERNIN
  • Yo no comparto muchas de las cosas que dice el Sr.Uranga pero es de buen nacidos el reconocer que es una persona valiente, y fundamentalmente libre para decir lo que piensa,como debería y afortunadamente ser todo el mundo sin recurrir a la violencia de ningun tipo,somos afortunados de vivir en la epoca de ahora,vamos a aprovecharla. Un saludo y salud.Gaspar Zoroquiain Moreno
  • Adoro a este cascarrabias que, con mucho cariño, me riñe de vez en cuando. Un ejemplo a seguir. Chon Latienda
  • Excelentes reflexiones, no se puede convivir con el odio y la sinrazón, el perdón nos da paz y serenidad, y nos reafirma en nuestros valores de convivencia, tolerancia y valentia. En mi memória están las palabras proféticas de mi abuelo y su maestro en la escuela primaria "Usted deberias estudiar la carrera de periodismo", lo acertó plenamente. Gracias Sr.Uranga, felicidades y que cumpla muchos mas 22 de agosto.ANTONIO REDONDO FONT
  • Comparto con Uranga su amor a Navarra y a la libertad. Yo soy progresista y estoy de acuerdo con él en que el progreso no puede ser un fin en sí mismo. Para mí la razón del progreso es la creación de bienestar y oportunidades para todos y especialmente para los aquellos a los que la vida les dió menos oportunidades. A Javier Uranga le deseo que viva aún muchos años con buena salud, que mantenga siempre esa lucidez y siga con un espíritu abiertoPaco Muñoz
  • Felicidades José Javier. Sobrevivir a tan salvaje atentado fue un milagro que muchos celebramos y te deseamos larga vida. ¡Zorionak! Quiero felicitarle a "un trabajador" por la tolerancia y el respeto que emana de su escueto escrito. Yo si pienso como "Ollarra" y me solidarizo con los que, sin pensar como él, toleran y respetan sus ideas. Felicidades a ti también, "un trabajador", por lo que aportas a la convivencia en paz de nuestra tierra.Fermín Labeaga
  • Las jóvenes generaciones deben saber que Ollarra además de ser tiroteado por los terroristas, hace 40 años había sido el Director de periódico más represaliado por el franquismo tratando de inhabilitarlo para el ejerciicio de su profesión. AngelAngel Ruiz de Erenchun
  • La fuerza de las pistolas nunca podrá con la fuerza de la razón. Ollarra es el vivo ejemplo de ello. Somos muchos los navarros que nos identificamos con él y que luchamos día a día contra el fascismo del nacionalismo que intenta someternos y anular nuestra identidad y nuestra esencia. Enhorabuena.Jesús
  • Jeremías, Tienes una pequeña confusión. El ex director de diario de Navarra firmaba antaño sus artículos con el pseudónimo "Ollarra". Nada que ver con el asesino etarra olarra guridi (adviertase que no se merece mayúsculas). Navarro
  • Creo que Ollarra era al apodo con el que hacía su columnaPara Jeremías

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual